La afición mexicana volvió a ser protagonista fuera de las canchas durante el Mundial 2026. En la madrugada previa al partido de octavos de final entre México e Inglaterra, un grupo de seguidores realizó una ruidosa serenata en las inmediaciones del hotel de concentración del combinado inglés, pese al amplio operativo de seguridad desplegado para evitar este tipo de incidentes.
Con tambores, trompetas y fuegos artificiales, alrededor de 45 aficionados mexicanos se congregaron cerca de la 1:00 de la madrugada en los alrededores del hotel ubicado en la zona de Santa Fe, con la aparente intención de alterar el descanso de los jugadores ingleses antes del importante compromiso mundialista.
Las autoridades habían implementado un estricto dispositivo de seguridad, que incluyó el despliegue de unos 500 agentes, el cierre de calles en un radio aproximado de 500 metros y la instalación de tres filtros de acceso para impedir el acercamiento de personas ajenas a la delegación europea.
Desde horas antes se había advertido que ninguna persona podría acceder a las inmediaciones del hotel sin la debida identificación que justificara su presencia en el lugar, medida que fue aplicada rigurosamente.
No obstante, pese al fuerte operativo, los aficionados lograron hacerse escuchar con música y detonaciones de fuegos artificiales, aunque sin llegar a ingresar al perímetro de seguridad establecido alrededor del alojamiento.
La selección de Inglaterra había solicitado previamente a las autoridades mexicanas reforzar las medidas de seguridad para evitar una situación similar a la que enfrentó Ecuador antes de su partido contra México en la fase previa del torneo.
Tras varios minutos de cánticos y música, los aficionados se retiraron del lugar sin que se reportaran incidentes mayores, dejando una de las escenas más peculiares y comentadas de la presente edición de la Copa del Mundo.
Polémicas de la afición mexicana durante el Mundial
La participación de algunos sectores de la afición mexicana en el Mundial 2026 ha estado rodeada de controversias debido a diversos incidentes registrados durante el torneo, entre ellos el uso del grito considerado discriminatorio por la FIFA, intentos de perturbar el descanso de selecciones rivales y altercados ocurridos en Ciudad de México, algunos de los cuales han dejado víctimas fatales y han derivado en investigaciones y sanciones.