Leonardo Lemos, ingeniero en sistemas y project manager dominicano.
Analizando noticia… por favor espera.
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Mientras la calidad de la educación dominicana continúa siendo objeto de debate y evaluación, historias como la de Leonardo Lemos Guzmán demuestran que el talento, cuando se combina con esfuerzo y perseverancia, puede romper cualquier barrera.
Este ingeniero de sistemas y project manager dominicano forma parte de los profesionales que han liderado proyectos de desarrollo de software para misiones espaciales de la NASA y para Boeing, una de las compañías aeroespaciales más importantes del mundo.
Sin embargo, asegura que el verdadero punto de partida de ese recorrido estuvo en las aulas de la República Dominicana.
“Yo estudié en República Dominicana inglés, estudié ingeniería en sistemas aquí también, hice una maestría en gerencia aquí también. Y, como popularmente se dice: me fui a Estados Unidos con mi título debajo del brazo”, manifestó Lemos durante una entrevista concedida en el programa “El Nuevo Diario AM”, que transmite la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver programa).
Su primera gran oportunidad laboral llegó alrededor de 1998, cuando ingresó a Codetel, considerada entonces la empresa de telecomunicaciones más importante de la República Dominicana y una de las más relevantes del Caribe, donde tuvo contacto con tecnologías desarrolladas en Estados Unidos y con procesos industriales de alto nivel, durante más de una década.
En 2012, cuando emigró a Estados Unidos se llevó el conocimiento adquirido en la República Dominicana. Con el paso de los años fue abriéndose camino en distintas empresas, acumulando experiencia y fortaleciendo su perfil profesional hasta que, en 2018, recibió la oportunidad de incorporarse a Boeing, donde comenzó a participar en proyectos de gran impacto para la industria aeroespacial.
La trayectoria de Leonardo Lemos desmonta dos creencias muy arraigadas: que es indispensable estudiar en el extranjero para competir en los mercados más exigentes del mundo y que el éxito está reservado para personas con talentos excepcionales.
“Yo no fui un prodigio, yo fui un estudiante promedio, resultado, y es bueno resaltarlo también, del esfuerzo, sacrificio y la perseverancia y el seguimiento de mis padres; sin mis padres yo no estuviera donde estoy”, sostuvo.
Relacionado