Santiago de Chile.– A siete años del estallido social de 2019, Chile enfrenta un creciente descontento ciudadano por el costo de la vida, el desempleo y la inseguridad, aunque especialistas consideran poco probable que se repitan las movilizaciones masivas que sacudieron al país durante varios meses.
El aniversario de las protestas se produce bajo el Gobierno del presidente José Antonio Kast, en medio de cuestionamientos por la situación económica y los recortes presupuestarios impulsados por su administración.
Manifestaciones convocadas bajo el Gobierno de Kast
Organizaciones sociales y estudiantiles convocaron manifestaciones para este domingo en Santiago y otras ciudades, bajo el lema «Nos están quitando todo. Es la hora de levantarnos», con el objetivo de recordar las protestas y exigir respuestas a demandas sociales que consideran pendientes.
Sin embargo, los expertos coinciden en que existe un agotamiento ciudadano que limita la disposición a participar en nuevas movilizaciones.
Mayoría de chilenos considera negativo el estallido social
Las protestas comenzaron el 18 de octubre de 2019, tras un aumento de 30 pesos chilenos en la tarifa del metro de Santiago, equivalente entonces a unos 0.045 dólares.
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La medida desencadenó una ola de manifestaciones contra la desigualdad y en demanda de mayores derechos sociales, que se extendió durante meses y dejó una treintena de muertos y miles de heridos.
Siete años después, la percepción ciudadana sobre aquellos acontecimientos ha cambiado.
Según una encuesta de Panel Ciudadano de la Universidad del Desarrollo (UDD), publicada este sábado, el 64 % de los consultados considera que el estallido social fue negativo para Chile, siete puntos porcentuales más que en 2024.
El presidente Kast expresó esta semana su rechazo a que se repitan acontecimientos similares.
«Esperamos que no se vuelva a repetir nunca más», afirmó el mandatario.
Por su parte, la subdirectora del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), Josefina Araos, cuestionó que las movilizaciones sean descritas únicamente como hechos delictivos.
«Hablar de ‘estallido delictual’ es una forma de negar que en la crisis de 2019 había un problema más complejo y también más trágico», declaró a EFE.
Economía, inseguridad y fatiga social
El malestar ciudadano también está relacionado con la situación económica del país.
Un sondeo reciente de Criteria reveló que el 62 % de los encuestados considera que la economía chilena está peor que hace seis meses, cuando Kast asumió la Presidencia.
Araos señaló que, aunque las mayorías que apoyaron las protestas de 2019 no muestran actualmente interés en repetir expresiones violentas, el descontento continúa debido al deterioro económico y los problemas de seguridad.
En tanto, el director del Instituto de Investigación en Ciencias Sociales de la Universidad Diego Portales, Claudio Fuentes, atribuyó la baja movilización al cansancio acumulado después de años de protestas.
«La idea extendida entre la gente es que se protestó mucho, se gastó mucha energía y, al final, no pasó nada», afirmó.
Persisten demandas sociales y frustración política
Las manifestaciones de 2019 dieron paso a dos procesos para reemplazar la Constitución vigente desde la dictadura militar, pero ambas propuestas fueron rechazadas en las urnas.
Estos resultados contribuyeron a modificar la percepción ciudadana sobre la capacidad del sistema político para responder a las demandas sociales.
El estallido también transformó el escenario político chileno. En 2022 llegó a la Presidencia Gabriel Boric, antiguo dirigente estudiantil, quien cuatro años después entregó el poder a Kast.
Según Fuentes, los intentos fallidos de reforma constitucional han contribuido a mantener la sensación de que muchas de las demandas que motivaron las protestas siguen sin respuesta.
Por su parte, Marco Moreno, decano de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, reconoció avances en derechos laborales y protección social, pero señaló que persisten diferencias entre las expectativas de la población y las respuestas institucionales.
Gobierno despliega más de 3,000 agentes de seguridad
Ante las manifestaciones convocadas para este domingo, el Gobierno chileno anunció el despliegue de más de 3,000 efectivos de seguridad en Santiago, con el propósito de mantener el orden durante la jornada.
La conmemoración también ocurre en medio de presiones de sectores de derecha para que Kast cumpla su promesa de campaña de indultar a policías condenados por violaciones de derechos humanos durante las protestas de 2019.
No obstante, el Ejecutivo ha evitado pronunciarse sobre posibles indultos y no se prevén anuncios relacionados con esta medida.
Aunque los especialistas descartan por ahora una movilización de la magnitud de 2019, coinciden en que las dificultades económicas, la inseguridad y las demandas sociales pendientes mantienen el descontento entre sectores de la población.
«La pregunta relevante no es si Chile volverá a vivir otro octubre, sino qué capacidad tiene hoy su sistema político para procesar el descontento», concluyó Moreno.
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