Visiblemente afligido y con la voz entrecortada, Gregory Adames, exempleado del Jet Set y sobreviviente del colapso de la discoteca, relató ante el tribunal cómo fue su primer contacto con Antonio Espaillat después de la tragedia, que dejó 236 personas fallecidas y decenas de heridos.
Adames aseguró que, durante esa primera conversación telefónica, Espaillat se habría mostrado riendo, una reacción que, según explicó, le resultó impactante debido al contexto de la tragedia.
“Cuando yo hablé con el señor Antonio, por primera vez, por llamada, él no me deja mentir, él se estaba riendo”, declaró Adames.
El testigo explicó que la reacción de Espaillat le causó una fuerte impresión, especialmente porque, según su relato, el empresario sabía que él estaba llorando mientras hablaban.
“Para mí fue impactante, porque mientras yo hablaba con él, él sabía que yo estaba llorando. Y Antonio me lo dijo claro, que él había investigado hasta cuánto le podían dar. Antonio tenía claro, y me lo dijo con su voz, ahí de frente”, expresó.
Asimismo, Adames afirmó que Espaillat le habría dicho que la pena que le correspondía era de dos años y que se hablaba de él porque había sobrevivido a la tragedia.
“Que a él lo que le correspondían eran dos años, y que se hablaba de mí porque yo estaba vivo. Que si yo había muerto como Roger, no se hablara. Fueron sus palabras, por videollamada del teléfono de Carmen, hacia mí”, relató.
Durante su testimonio, el exempleado sostuvo que, tras el desplome de la estructura, esperaba una reacción de mayor preocupación y humanidad por parte de quien había sido su empleador. Según afirmó, Espaillat nunca mostró remordimiento.
“Si hubiera habido alguna parte humana en su forma de actuar, yo no estuviera aquí”, declaró Adames al referirse a Espaillat.
“Es imposible volver a ser ni siquiera parecido a la persona que yo era”
Al ser cuestionado sobre el impacto emocional que han tenido estos acontecimientos en su vida, Adames respondió que la tragedia lo afectó por completo.
“Todo. Yo diría que, después que pasó eso, si yo no tuviera familia, un padre, una madre, un hijo y una esposa por quien luchar, yo preferiría no estar. Yo hubiese preferido estar ahí abajo que estar aquí, porque uno no duerme”, expresó.
Adames también explicó que, aunque durante su trabajo en el Jet Set informaba a Antonio Espaillat sobre las situaciones que ocurrían en el establecimiento, eso no reflejaba necesariamente lo que llevaba por dentro.
“La vida se nos fue, porque mi vida era Jet Set y eran todas esas gente que estaban ahí”, manifestó.
Agregó que la tragedia cambió su vida de manera permanente.
“Es imposible volver a ser ni siquiera parecido a la persona que yo era”, afirmó.
“No lo estoy haciendo por venganza”
Sobre la eventual condena que pudieran recibir Antonio o Maribel Espaillat, Adames sostuvo que ninguna decisión judicial le devolverá la vida que tenía antes de la tragedia.
“A Antonio o a Maribel Espaillat le pueden dar los años que le vayan a dar, y eso a mí no me va a hacer más feliz, porque no es personal. Ni lo que se determine lo estoy haciendo ni por venganza ni por nada. Lo estoy haciendo por lo correcto, por lo que corresponde y por lo que el juez determine”, declaró.
Ante la observación de que había perdido amigos, pero no familiares, Adames dejó claro que el dolor provocado por la tragedia también transformó profundamente su vida.