
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El periodista Gustavo Marcelino advirtió este martes sobre el preocupante incremento de las denuncias de violencia de género, intrafamiliar y sexual en el país, al considerar que las políticas públicas implementadas hasta el momento han tenido un enfoque predominantemente reactivo y no han logrado atacar las causas profundas del problema.
Marcelino puso como referencia los datos ofrecidos en marzo de 2026 por la Procuraduría General de la República durante su rendición de cuentas, cuando informó que entre marzo de 2025 y marzo de 2026 se registraron 73,295 denuncias de violencia de género, intrafamiliar y sexual.
Asimismo, señaló que entre enero y marzo de este año se reportaron 17,552 denuncias, mientras que para principios de agosto la cifra ascendía a 22,025 casos, según los datos expuestos por el comunicador.
El analista emito sus comentarios al participar junto al comunicador Feliz Javier en el programa que produce el programa “El Nuevo Diario en la Noche”, transmitido por la plataforma digital de “El Nuevo Diario TV”.
(Ver programa).
Marcelino hizo sus planteamientos al referirse al feminicidio de Ramona Aquino, de 39 años, quien murió a manos de su pareja, Jesús Sánchez, de 50 años, un militar retirado, hecho que, según indicó, vuelve a colocar en el centro del debate la necesidad de fortalecer las estrategias para prevenir la violencia contra las mujeres.
El comunicador también destacó que, para principios de agosto, se habían registrado 22 feminicidios, muchos de ellos cometidos mediante armas de fuego, armas blancas, asfixia y otros mecanismos.
A su juicio, aunque en el país se han desarrollado diferentes planes nacionales destinados a enfrentar la violencia de género e intrafamiliar, los resultados evidencian que las estrategias deben ser revisadas y orientadas con mayor énfasis hacia la prevención.
“Estos planes no han sido efectivos porque se han enfocado más en lo reactivo que en el castigo”, sostuvo Marcelino, al señalar que la respuesta del Estado no puede limitarse a establecer sanciones después de que ocurren los hechos.
En ese sentido, hizo referencia al artículo 93 del nuevo Código Penal, al señalar que establece sanciones de entre 30 y 40 años para los feminicidios, pero consideró que el endurecimiento de las penas constituye una respuesta posterior al delito y no evita necesariamente que este ocurra.
Gustavo Marcelino planteó que las instituciones del Estado deben concentrar una parte importante de sus esfuerzos en el diseño e implementación de políticas públicas de carácter preventivo, especialmente en el ámbito educativo.
Propuso además que los programas de prevención de la violencia comiencen desde la educación primaria y continúen hasta la secundaria, con contenidos dirigidos a transformar patrones culturales y conductas que puedan contribuir a la violencia dentro de las relaciones de pareja y los hogares.
“Se debe enfocar para cambiar más mentalidades, trabajar el tema de la violencia en el hogar y tratar de cambiar un poco los paradigmas que se han establecido del matriarcado, del patriarcado”, explicó.
El comentarista consideró que la educación de niños y adolescentes representa una oportunidad para generar transformaciones sociales de largo plazo, mediante la formación de nuevas generaciones basadas en el respeto, la igualdad y la convivencia pacífica.
Marcelino insistió en la necesidad de trabajar desde las escuelas para modificar patrones de conducta y concepciones culturales relacionadas con las relaciones entre hombres y mujeres.
“Hay que cambiar la mentalidad de los niños y niñas de nuestras escuelas, de nuestra sociedad, para que puedan subir generaciones que cambien esta mentalidad”, manifestó.
En ese contexto, sostuvo que uno de los principios fundamentales que debe promoverse es que ninguna persona puede ser considerada propiedad de su pareja, al tiempo que llamó a fortalecer las acciones preventivas para lograr una reducción sostenida de las cifras de violencia de género y feminicidios.
La entrada Gustavo Marcelino llama a priorizar la prevención y la educación contra la violencia de género se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).