Cada 16 de agosto, República Dominicana conmemora el Día de la Restauración, una fecha que recuerda la lucha iniciada en 1863 para recuperar la soberanía nacional, luego de la anexión a España en 1861.
Diecisiete años después de la proclamación de la Independencia Nacional, los dominicanos volvieron a tomar las armas. Esta vez, el conflicto fue contra España y se extendió entre 1863 y 1865, hasta que el país recuperó nuevamente su soberanía.
A propósito de esta fecha histórica, existen espacios que permiten conocer más sobre quienes participaron en aquella lucha y los acontecimientos que marcaron ese período.
Aquí te contamos dos monumentos relacionados con la Guerra de la Restauración que puedes visitar:
Monumento a los Héroes de la Restauración, Santiago
Monumento de Santiago de Los Caballeros
En Santiago se encuentra el Monumento a los Héroes de la Restauración, uno de los edificios más emblemáticos del país y que en su interior alberga un museo dedicado a este episodio de la historia dominicana.
El Museo del Monumento a los Héroes de la Restauración fue inaugurado el 16 de agosto de 2007 y presenta la historia de la Restauración de manera visual y didáctica, destacando sus principales acontecimientos y elementos relacionados con la identidad santiaguera.
El espacio cuenta con pinturas, murales, esculturas y frases patrióticas, además de 21 figuras de tamaño heroico.
El edificio comenzó a construirse en 1944 y fue terminado en 1953. Su estructura está compuesta por tres cuerpos y cuatro caras simétricas, coronadas por un cilindro en cuya parte superior se encuentra una estatua de una mujer que representa a la Diosa de la Paz.
Actualmente, el monumento funciona como un espacio de valor histórico y cultural y también es utilizado para promover diferentes expresiones de la cultura dominicana, entre ellas las tradiciones, el arte, la música, el folclore y el deporte.
Monumento al Grito de Capotillo, Dajabón
Monumento al Grito de Capotillo
En la provincia de Dajabón se encuentra el Monumento al Grito de Capotillo, dedicado al acontecimiento que marcó el inicio de la Guerra de la Restauración el 16 de agosto de 1863.
El monumento rinde homenaje a los restauradores y está compuesto por dos estructuras, entre las cuales se encuentra representado un lienzo patrio.