SANTO DOMINGO.– El presidente Luis Abinader informó que el Gobierno depositó en el Congreso Nacional un paquete de modificaciones consensuadas al Código Penal y a la Ley de Expresión y Difusión del Pensamiento, con el propósito de equilibrar la libertad de expresión con la protección del honor, la intimidad y la dignidad de las personas.
El mandatario recordó que la República Dominicana ha ocupado durante tres años consecutivos los primeros lugares en el Índice de Chapultepec sobre libertad de prensa, pero advirtió que el uso y abuso de redes sociales y medios convencionales plantea nuevos desafíos. “Cómo poner controles para garantizar otros derechos, como la intimidad y la honra, sin alterar la libertad de expresión”, puntualizó.
Ajustes antes de la entrada en vigor
Abinader explicó que la Ley de Expresión llevaba años pendiente de reforma y que el proyecto fue trabajado junto a la Sociedad Dominicana de Diarios y especialistas bajo la coordinación del jurista Napoleón Rodríguez, hoy juez de la Suprema Corte. En cuanto al Código Penal, recordó que la pieza estuvo en discusión por 15 años y que tras su aprobación hace 11 meses se estableció un período de vacatio legis de un año, que vence el próximo 3 de agosto.
“Duramos cinco semanas con diferentes sectores discutiendo estas modificaciones. Y se van a aprobar antes de la entrada en vigencia”, aseguró, reconociendo que tanto el Gobierno como la sociedad civil debieron iniciar el debate más temprano.
Diálogo y consensos
El presidente destacó el rol del Consejo Económico y Social y reiteró su disposición al diálogo directo con todos los actores políticos y sociales. Citó como ejemplo las consultas realizadas a los expresidentes Danilo Medina, Leonel Fernández e Hipólito Mejía para la carta enviada a la ONU sobre la crisis en Haití. “Consensuar no significa unanimidad, pero sí lograr acuerdos con la mayoría de los sectores”, subrayó.
Democracia y libertades públicas
Ante críticas de una supuesta “ley mordaza”, Abinader rechazó la acusación y reafirmó su compromiso con la democracia. “Si hay algo por lo que estoy preocupado es por la democracia de mi país. Por eso cambié la Constitución, para que no venga ningún caudillo a establecerse de manera indefinida”, expresó.
El mandatario insistió en que las críticas al Gobierno son necesarias y que la propuesta busca un punto de equilibrio: “Con esta propuesta hemos encontrado algo en el medio que protege la expresión del pensamiento y también el honor de las personas. Yo soy el más interesado en tener la garantía, cuando salga del gobierno en el 28, de poder expresarme libremente”.