
MADRID.– El secretario general de la Organización de Estados Americanos, Albert Ramdin, dejó clara su postura frente a la crisis venezolana: el organismo no debe alinearse con ninguna de las partes si quiere ser útil. En una entrevista concedida a EFE, advirtió que tomar partido convertiría a la institución en “parte del problema” en lugar de facilitar soluciones.
El diplomático surinamés, que se acerca a su primer año al frente de la OEA, marca una línea distinta a la de su antecesor, Luis Almagro. En lugar de la confrontación directa, apuesta por el pragmatismo y el diálogo como herramientas para encauzar la situación política en Venezuela.
“Queremos facilitar soluciones, facilitar una salida a las situaciones; juzgar a uno u a otros no ayuda”, afirmó Ramdin, quien insiste en que la OEA debe ser vista como un espacio neutral, confiable y orientado a resultados.
Mediación sin confrontación
Ramdin ofreció a la organización como un “mediador seguro y honesto”, dispuesto a abrir canales de comunicación entre los actores políticos venezolanos. Subrayó que su administración no se enfocará en emitir juicios, sino en propiciar acuerdos sostenibles en beneficio del pueblo venezolano.
El secretario general destacó que el organismo se encuentra en un proceso de análisis para entender mejor la situación interna del país, incluyendo la fortaleza de su gobernabilidad. No obstante, reiteró que Venezuela “tiene que transicionar hacia una democracia plena”.
En ese contexto, reconoció a Delcy Rodríguez como figura clave dentro del gobierno, aunque admitió que aún no ha sostenido conversaciones directas con ella. Sí confirmó contactos con representantes de la cancillería y otros altos funcionarios.
Contactos con oposición y presión internacional
Ramdin también reveló que ha dialogado con líderes opositores como María Corina Machado y Edmundo González, reiterando que el rol de la OEA es facilitar el diálogo entre todas las partes.
Sobre la influencia de Estados Unidos, especialmente bajo la administración de Donald Trump, el secretario general calificó sus acciones como “bilaterales” y fuera del marco directo de la OEA, aunque reconoció que cualquier apoyo internacional es válido si contribuye a la estabilidad.
“Las soluciones deben ser encontradas por el propio liderazgo venezolano”, insistió, subrayando que la participación externa debe ser complementaria y no determinante.
Cuba, tensiones regionales y reformas pendientes
En relación con Cuba, Ramdin recordó que sigue siendo un miembro “no activo” del organismo y señaló que, aunque no ha solicitado asistencia, la OEA mantiene abierta la posibilidad de cooperación con La Habana.
Asimismo, expresó preocupación ante posibles conflictos militares en la región y defendió la necesidad de preservar un hemisferio pacífico, basado en el diálogo y la cooperación.
El líder de la OEA también abordó la creciente polarización en América, señalando que existe una “variedad de posiciones” más que una división absoluta. A su juicio, estas diferencias deben ser gestionadas con respeto y apertura.
Finalmente, reconoció que la organización necesita reformas estructurales para adaptarse a los nuevos desafíos, aunque defendió su relevancia: “Si no existiéramos, tendríamos que ser inventados”.
Con un tono conciliador pero firme, Ramdin deja claro que el camino de la OEA no será el de la confrontación, sino el de la mediación estratégica en uno de los escenarios más complejos del continente.
La entrada OEA evita tomar partido en Venezuela y apuesta por mediación se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).






