El director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Juan Manuel Méndez, afirmó que actualmente no existe tecnología capaz de predecir con exactitud la cantidad de lluvia que pueden generar las nubes de desarrollo vertical, lo que complica la prevención de inundaciones como las registradas recientemente en el Gran Santo Domingo.
“No hay herramienta que pueda determinar la cantidad de milimetría de lluvia que viene asociada a estos eventos”, explicó Méndez al referirse a estos sistemas meteorológicos, capaces de descargar grandes volúmenes de agua en muy poco tiempo.
Según detalló, las estimaciones iniciales situaban las lluvias entre 40 y 95 milímetros. Sin embargo, en algunas zonas se registraron acumulados de entre 300 y 400 milímetros, una cantidad que supera la capacidad de absorción del suelo y de los sistemas de drenaje.
“En este caso, como dijo el señor presidente, entre 300 y 400 milímetros ocurrieron en estaciones del interior. Entonces, no hay suelo que pueda absorber esa cantidad de agua ni alcantarillado que pueda conducirla. Por eso se producen las inundaciones urbanas, además de que tenemos cerca de dos semanas con los suelos saturados por las lluvias”, explicó.
Méndez señaló que esta situación se agrava cuando los suelos ya están saturados por precipitaciones previas.
“Cuando el terreno está saturado, el agua se desplaza de forma superficial, lo que provoca inundaciones urbanas”, precisó.
Defensa del sistema de alertas
El director del organismo subrayó que no es posible emitir alertas más elevadas sin el respaldo técnico de las instituciones científicas, ya que esto podría afectar la credibilidad del sistema de emergencias.
“El Centro de Operaciones de Emergencias es un organismo que debe preservar su credibilidad, construida en sinergia con los medios de comunicación. No podemos emitir una alerta roja después de que ha ocurrido el evento, porque eso afectaría la confianza de la población. En ese caso, prefiero irme a mi casa antes que faltar al respeto a la ciudadanía o a mí mismo”, afirmó Juan Manuel Méndez.
Asimismo, indicó que los niveles de alerta fueron comunicados oportunamente tanto a la población como a los medios, y recordó que desde la Semana Santa se venía advirtiendo sobre la posibilidad de eventos de este tipo.
Cambio climático e imprevisibilidad
Finalmente, atribuyó la intensidad e imprevisibilidad de estos fenómenos al impacto del cambio climático.
En ese sentido, citó al meteorólogo John Morales, quien ha señalado que estos eventos son cada vez más difíciles de predecir debido al calentamiento global.
Méndez agregó que el Gobierno ha dotado al país de 13 radares Doppler, lo que permite mejorar la vigilancia meteorológica. No obstante, advirtió que estos fenómenos pueden desarrollarse en cuestión de minutos, lo que limita la capacidad de emitir alertas con mayor anticipación.