NUEVA YORK.- El Consejo de Desarrollo Económico y Social de Santo Domingo (CODESSD) y la Misión Presidencial para América Latina y el Caribe celebraron en la sede de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York el Foro Global de Economía Digital, con el objetivo de definir una estrategia hacia la soberanía e integración tecnológica regional.
El encuentro reunió a figuras internacionales como Alan Dong, presidente de la Organización Internacional para la Gobernanza Global y Cooperación Estratégica (WGSC); Olinda Salguero, vicepresidenta de la Misión Presidencial para América Latina y el Caribe; los expresidentes Jamil Mahuad y Tuto Quiroga, además de diversos líderes globales.
Durante su intervención, Samuel Sena, presidente del CODESSD, y los ejecutivos de la entidad enfatizaron que América Latina se encuentra ante un momento clave frente a la irrupción de la inteligencia artificial.
Al abordar los riesgos de la economía algorítmica, los representantes del CODESSD advirtieron sobre el peligro de que la región vuelva a asumir un rol subordinado en el mercado global.
En ese sentido, señalaron que, tras haber sido proveedora de materias primas en el siglo XX, América Latina se expone a transformarse en una «colonia digital» que entrega sus datos soberanos para luego consumir servicios tecnológicos diseñados por terceros.
Frente a estos desafíos, en el foro se resaltaron las iniciativas con las que la República Dominicana busca sentar bases tecnológicas, entre las que figuran la ejecución de la Agenda Digital 2030 y el programa Burocracia Cero, con reducciones en los tiempos de respuesta gubernamentales superiores al 45 % y un impacto en eficiencia estimado en más del 1 % del PIB.
También se destacaron el desarrollo de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y la expansión de infraestructura estratégica mediante redes 5G y cables submarinos para conectar a jóvenes y a pequeñas y medianas empresas.
Finalmente, el CODESSD y la Misión Presidencial insistieron en que la transformación digital debe traducirse en cohesión social y beneficio directo para el tejido productivo local.
Asimismo, abogaron por una cooperación estratégica con socios globales líderes en tecnología, como China, para aprender de sus modelos de aceleración sin comprometer la soberanía ni la identidad de los países de la región.