Nelson Marte

Repito el titular con que el periódico digital Sinergya.com.do publicó recientemente una historia sobre la última rasgadura de vestiduras de la sociedad dominicana, relacionada con el drama que representa para los dominicanos el frecuente, doloroso y traumático asesinato de mujeres a manos de sus cónyuges o quienes lo fueron en el pasado.

Dos damas, la doctora Soraya Caba, desde su conceptuoso dominio teórico, y Rosalina Camilo, dirigente parroquial católica, en una visión enteramente popular, exponen visiones que se complementan y nos dejan ver cómo lo que han sido concepciones paradigmáticas para mitigar el flagelo de los feminicidios parecen caerse frente al razonamiento técnico y empírico.

Quienes disfrutamos del privilegio de expresar nuestras ideas no podemos cansarnos de tratar de crear conciencia sobre las frecuentes tragedias que representan los feminicidios para nosotros, los dominicanos.

Los feminicidios son, junto al asunto haitiano, el déficit fiscal que arrastramos durante décadas y el eterno desafío educativo, nuestros más importantes retos a superar, según creencia muy acentuada.

Desde la sicología terapéutica

Para la doctora Lara Caba: “Es importante la preservación del discurso que articule una narrativa que modifique las creencias, los comportamientos y las actitudes sobre la violencia, el comportamiento de los agresores y de las víctimas.

“Se trata de mantener en el tiempo el compromiso con una visión clara de lo que se quiere lograr. No solo se trata de cuál partido gobierna, sino de mantener la vigencia de lo que se ha logrado y cuáles son los progresos que se deben alcanzar.

“Creo firmemente en que los medios de comunicación son esenciales para lograr cambios, concienciar sobre la problemática, hablar con conocimiento para el abordaje, para ser convincentes e incidir favorablemente y sin sesgos o ideas erróneas en las informaciones que tratan acerca de la violencia contra la mujer y los feminicidios”.

Medios

El hecho de que se mantengan aún casos frecuentes de feminicidios indica que el rol de los medios no ha logrado impactar significativamente en la conciencia de los feminicidas, mitigando más sensiblemente a los perpetradores de las barbaries.

Los medios se ocupan de propagar los hechos cumplidos de las muertes más que de generar conciencia y educar sobre su prevención o las causas que los motivan.

Y hay quienes creen, además, que los medios tradicionales y modernos son parte de la recia competencia por ratings, en la que las noticias de los asesinatos de mujeres son parte del morbo que venden a sus audiencias.

La espectacularidad con que nuestra prensa maneja un tema que no cede hace evidente que no educa ni lleva a desaprender las viejas conductas violentas de los hombres contra las mujeres.

¡Hay que meterse!

Desde que el mundo es mundo, los dominicanos crecimos escuchando el consejo de que en pleito de marido y mujer nadie se debe meter.

Entre otras cosas, porque las parejas suelen reñir, separarse y muchas veces volver a convivir, lo que tiene razones como las que explica la Línea Nacional contra la Violencia Doméstica de Estados Unidos (The National Domestic Violence Hotline), que explica que algunas víctimas permanecen o regresan por amor, temor a las represalias, dependencia económica, preocupación por los hijos, aislamiento o esperanza de que la pareja cambie. También advierte que abandonar una relación abusiva puede ser un período de especial peligro.

Pero ahí lo relevante no son las opiniones pasionales o de sobrevivencia que puedan tener las víctimas, sino las orientaciones puntuales que debe darle su entorno.

Por eso, una nueva narrativa expone que, tan pronto como surgen las primeras alarmas de conflictos conyugales, los hijos, padres, hermanos, vecinos, compañeros de trabajo y amigos deben intervenir ante una y otra pareja, persuadiéndolos de la conveniencia de darle razonable solución a los conflictos y, en caso de que las desavenencias se encuentren en un punto de no retorno, mejor cortar las relaciones para evitar la tragedia.

Educación

Hace más de 20 años que vengo conversando con funcionarios del sistema educativo, razonándoles que la cultura de paz y solución de conflictos debe ser una asignatura especial que se imparta desde la educación inicial.

Siempre me dicen que en la currícula educativa esa previsión está hecha de manera transversal en varios tramos de la escolaridad, pero continúo creyendo que, a ojos vistas de los resultados, el problema no ha sido atacado con la eficiencia requerida.

Aunque registros de la Procuraduría General de la República muestran que el país pasó de 77 feminicidios en 2015 a 55 en 2025, una reducción de aproximadamente 28.6 % en esos 10 años, cada feminicidio es inaceptable, como suele afirmar el presidente Luis Abinader, y es conveniente superar criterios y métodos que no han funcionado con suficiente eficiencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You May Also Like

Neymar lidera a Santos a remontar al Macará y Olimpia amarga al Vasco en la Sudamericana

URUGUAY.- Con dos asistencias de un exquisito Neymar, el Santos venció de…

Anuncian la intención de relanzar los juegos deportivos provinciales de Espaillat

ENUEVDIARIO, MOCA.- El presidente de la Unión Deportiva de la Provincia Espaillat…

Euforia en el Malecón: cientos de aficionados siguen la final del Mundial entre Argentina y España – El Nuevo Diario (República Dominicana)

Con camisetas, banderas y cánticos, los asistentes acudieron al lugar para apoyar…

Manny Machado y un promedio de bateo que oculta una productiva temporada – El Nuevo Diario (República Dominicana)

Manny Machado. MLB.com Leer resumen de la noticia (IA) CLICK AQUÍ Analizando…