El geólogo Osiris de León advirtió que la República Dominicana enfrenta importantes amenazas derivadas de la naturaleza, destacando entre los mayores riesgos los terremotos, las tormentas, los huracanes, las lluvias torrenciales, las inundaciones, los maremotos y los deslizamientos de laderas.
En el caso específico de la actividad sísmica, el especialista detalló que existen dos zonas principales en el territorio nacional con potencial para el impacto de grandes terremotos:
Osiris de León
La franja Septentrional: Con potenciales daños que abarcarían la costa Atlántica, el valle del Cibao, el bajo Yuna, la península de Samaná y los pueblos de la cordillera Septentrional.
La región suroeste: Con especial atención en comunidades como Jimaní, Duvergé, Neiba, Barahona, y Azua.
Amplíe más detalles
El factor determinante: El tipo de suelo
De León enfatizó que, en ambas regiones, la concentración de los daños mayores estará determinada por la tipología del terreno, afectando principalmente a los suelos blandos —tales como arcillas, arenas y aluviones sueltos (tipos D y E)—.
En enero en Haití suele haber una hiperactividad sísmica.
Como sustento técnico a esta premisa, el geólogo señaló que recientes eventos telúricos ocurridos en países de la región como Venezuela, Colombia y Panamá confirman que los daños sísmicos se focalizan en estos terrenos blandos, mientras que sobre formaciones rocosas (tipos A y B) los daños sísmicos son inexistentes.
Por otro lado, al referirse a los fenómenos hidrometeorológicos, el experto indicó que si bien los impactos de huracanes y tormentas son frecuentes en la cuenca del Caribe, el uso de modelos meteorológicos precisos facilita anticipar la trayectoria, los fuertes vientos, las lluvias torrenciales y las inundaciones, optimizando la planificación y la capacidad de respuesta oportuna de los organismos de socorro.