Santo Domingo. – La Federación Haitiana de Fútbol (FHF) salió en defensa del delantero Wilson Isidor, luego de las críticas generadas por la celebración del futbolista tras la victoria de Haití 4-1 sobre República Dominicana, y aseguró que sus gestos estuvieron vinculados a su identidad y no tuvieron como propósito ofender al pueblo dominicano.
En un comunicado, la entidad explicó que las expresiones de Isidor deben ser entendidas dentro del contexto en que fueron realizadas y relacionadas con el sentimiento de pertenencia que el jugador mantiene hacia Haití. Por ello, consideró que no corresponde interpretarlas como una muestra de desprecio hacia República Dominicana o cualquier otra nación.
La controversia se originó luego del encuentro celebrado el jueves en el estadio Olímpico Félix Sánchez. Tras finalizar el partido, Isidor difundió un video en el que señala el terreno de juego y posteriormente su camiseta, mientras pronuncia la frase: “La Hispaniola es Haití. Esto es Haití”.
Las imágenes provocaron reacciones tanto en República Dominicana como en Haití y llevaron el enfrentamiento deportivo a un debate que trascendió el terreno de juego.
La FHF reconoció que el gesto del jugador pudo generar diversas interpretaciones, pero pidió considerar las circunstancias en las que ocurrió antes de atribuirle una intención distinta a la expresada por el futbolista.
La federación haitiana también sostuvo que sus jugadores tienen derecho a manifestar su identidad y orgullo por su país, aunque señaló que estas expresiones deben mantenerse dentro de los principios de respeto, juego limpio y fraternidad que deben prevalecer en el deporte.
Asimismo, la organización llamó a evitar que la controversia aumente las tensiones entre ambas sociedades y defendió el papel del fútbol como un espacio de convivencia y acercamiento entre atletas, aficionados y países.
La reacción de la FHF se produce después de que la Federación Dominicana de Fútbol (FEDOFÚTBOL) anunciara la presentación de una denuncia ante los organismos disciplinarios de la Concacaf y la FIFA por las acciones y declaraciones posteriores al partido.
El incidente permanece bajo evaluación de las instancias deportivas correspondientes, mientras las federaciones de ambos países mantienen posiciones distintas respecto a las expresiones protagonizadas por el delantero haitiano.