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“¡Píndaro! –exclama Herminio-, ¿y qué haces tratando de montar bicicleta?”… “¡Estoy pedaleando, tratando de alcanzar al ciclista sueco Hans Renold, que en 1880 inventó el sistema de engranaje en la cadena para las bicicletas de la época, para traer a este siglo la maravilla de la coordinación… Gracias a este legado, hoy valoramos mucho más un gran ser humano que ha venido enlazando conceptos e ideas a través de la escritura poética y creativa, que nos ha permitido alcanzar sueños que van de la mano de las interpretaciones de incontables realidades visuales de los que nuestra fotografía es fiel testimonio… Hoy, tanto Píndaro como yo, rendimos tributo en vida a nuestro poeta nacional José Mármol, un ser que con sus aventuras filosóficas y poéticas ha sentado un precedente, tanto en nuestra literatura nacional como a nivel internacional”… Y Píndaro agrega: “Herminio, ¡tú y yo le tenemos una inmensa apreciación a ese ser humano y nada nos extraña!… ¡Es que, cuando hay calidad humana, unida a un profundo conocimiento filosófico, te haces merecedor de premios jamás imaginados en tu vida!… Él ha sido merecedor de premios, tales como ‘Nacional de Literatura’, ‘De la Real Academia de la Lengua’, ‘Casa de América de Poesía Americana’, ‘Asociación de Periodistas y Escritores Caonabo de Oro’, ‘Poesía Salomé Ureña’, ‘Casa de Teatro’, y ‘Accésit al Premio Internacional de Poesía Eliseo Diego’, este último en México”.
“Tanto en prosa como en poesía, Jochy –como cariñosamente le llamamos, expresa Herminio-, ha trillado un brillante sendero que, con sólo revisar algunas de sus obras publicadas, nuestra impresión es cada vez mayor… Un ‘Lenguaje del mar’ le permitió soñar ‘La invención del día’ y, con mucho atino y osadía enfrentó el análisis de ‘Las pestes del lenguaje y otros ensayos’… Así, nuestro poeta pudo alcanzar ‘El placer del nimio’ y disfrutar del mismo gracias a la ‘Lengua del paraíso’, hasta hurgar en las profundidades del ‘Yo, la isla dividida’, contando con el apoyo de ‘Deus ex machina y otros poemas’… Llegado el momento, descubrió ‘El ojo del arúspice’, con una ‘Invitación al vuelo’ y a ‘Esculpir la niebla’ con profundo respeto por el ‘Esquicio del vuelo’… Creemos que, sin darse cuenta, nuestro autor encontró el ‘Cansancio del trópico’, haciendo una ‘Defensa de la poesía: defensa de la vida’ y, con arrojo, enfrentar la ‘Posmodernidad, identidad y poder digital’ y, casi al mismo tiempo, ‘La ‘Identidad de la modernidad líquida globalizada’, mientras intentaba escarbar en ‘El concepto de poder en Nietzsche’… Así, nuestro Poeta Nacional nos deja, con algunas de sus obras, ‘Metáforas del tiempo’ –sentencia Herminio, mientras Píndaro le remacha el clavo, aclarándole: “Hace unos días, nos presentó un reto donde, más que como simples lectores, nos invitó a ‘saborear’ los intríngulis de ‘La escritura imposible’… ¡José Mármol está forjando y fortaleciendo, cada vez más, un hermoso y promisorio futuro para las presentes y futuras generaciones”.
“¡Honor, a quien honor merece! –exclama Píndaro-… Ese esfuerzo que le acompaña no es en vano. Hoy, sus obras están abriéndose paso traducidas a idiomas tan apreciados como el francés, el inglés, el italiano, el ruso y el búlgaro, además de –desde luego-, su lengua nativa el español”… Herminio, cada vez siente más satisfacción de haber cultivado una muy valiosa amistad con el poeta nacional y expresa: “¡Jamás pensé que esa calidad humana que le acompaña fuera tan furiosamente certera al interpretar muchísimas de mis obras fotográficas por más de una década!… La interpretación poética de la realidad visual que he puesto frente a él, como un reto cada día más complejo y comprometedor, ha creado un sello para el sentido de mis obras que me obliga a respetarle como profesional y, lo que es más valioso, como amigo… Según sus propias palabras, ‘la más alta probabilidad expresiva de la fascinación por el lenguaje, el sentimiento y el pensamiento… ¡Eso es la poesía!’… Es así, como nuestro entrañable amigo Jochy no necesita hacer alardes de sus doctorados, licenciaturas, maestrías y otros más que merecidos honores, porque para Píndaro y para todos nosotros, ¡él es el Hans Renold del siglo XXI, pues con su sencillez y humildad de vida ha inventado las mejores formas de armonizar el entendimiento por la buena lectura, a través de su prosa y excelente poesía!”.