Santo Domingo Oeste.– La administradora general de los Mercados de Abasto Agropecuario (Mercadom), Mariana Távarez, encabezó, junto al Voluntariado Mercadom, la primera jornada de reforestación de la institución, en la que fueron sembradas alrededor de mil plantas en la comunidad El Limón, del distrito municipal La Cuaba.
La iniciativa, que forma parte de las acciones de responsabilidad social y ambiental impulsadas por Távarez desde Mercadom, la jornada también reunió a colaboradores de la institución, autoridades locales y comunitarios de la zona, con el propósito de contribuir a la recuperación y preservación de los espacios naturales de la comunidad.
Durante la jornada fueron sembradas distintas especies forestales: 50 plantas de cabirma criolla (Guarea guidonia), 50 de caracolí (Lysiloma latisiliquum), 50 de otras especies, 150 de capa (Petitia domingensis), 300 de corazón de paloma (Columbrina arborescens), 300 de cedro blanco (Cedrela odorata) y 100 de pino caribe (Pinus caribaea), para un total de 1,000 plantas.
Durante la jornada reforestadora, Mariana Távarez destacó que el compromiso ambiental no termina con la siembra, sino que implica garantizar el cuidado y crecimiento de cada árbol.
Hoy estamos aquí para algo muy sencillo, pero muy importante: sembrar vida”, expresó Távarez, quien resaltó que cada planta representa una contribución al entorno y una oportunidad para las futuras generaciones.
En Mercadom creemos que no basta con plantar un árbol; hay que cuidarlo y verlo crecer”, agregó.
La administradora general también puntualizó la importancia de promover acciones que contribuyan a enfrentar los efectos del cambio climático y fortalezcan la conciencia sobre la protección de los recursos naturales.
Cada árbol que sembramos es un regalo para nuestro entorno y para las generaciones que vienen. Hoy sembramos juntos; hoy sembramos el futuro”, manifestó.

Respaldo de las autoridades locales
El alcalde del distrito municipal La Cuaba, Carlos Julio Montaño Ureña, acompañó a Távarez durante la jornada y agradeció a Mercadom y a la administradora por tomar en cuenta a la comunidad de El Limón para desarrollar esta bonita iniciativa.
Montaño Ureña valoró el impacto de la actividad para la protección del medioambiente y los residentes de la zona, al tiempo que destacó la importancia de unir esfuerzos entre instituciones y comunidades.
Una jornada para sembrar futuro
La siembra de estas especies contribuye a la recuperación de áreas forestales, la conservación de los suelos, la regulación de la temperatura, la protección de las fuentes de agua y la creación de hábitats para distintas especies.
La recuperación de áreas forestales también puede contribuir a reducir la erosión y mejorar las condiciones ambientales de las comunidades cercanas, especialmente cuando las jornadas de reforestación están acompañadas de acciones para garantizar el mantenimiento y crecimiento de las plantas.
Con esta primera jornada, Mariana Távarez y el Voluntariado Mercadom reafirman el compromiso de la institución con el desarrollo de iniciativas de responsabilidad social y ambiental, promoviendo la participación de sus colaboradores y de las comunidades vinculadas a su labor.