Mientras miles de dominicanos enfrentan inseguridad alimentaria, en República Dominicana se pierden aproximadamente 1.1 millones de kilogramos de alimentos cada semana.
Se trata de una paradoja que impacta tanto a las familias vulnerables como a la economía y al medio ambiente: alimentos aptos para el consumo terminan fuera de la cadena alimentaria cuando podrían llegar a quienes más los necesitan.
En el marco del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, que se conmemora cada 29 de septiembre, el Banco de Alimentos RD hace un llamado a acelerar las acciones para rescatar alimentos y fortalecer las alianzas entre el sector privado, las organizaciones sociales y el Estado.
La fecha fue establecida por las Naciones Unidas para sensibilizar sobre una problemática que afecta simultáneamente la seguridad alimentaria, la sostenibilidad y el desarrollo económico.
La pérdida y el desperdicio de alimentos ocurren a lo largo de toda la cadena de valor: desde la producción agrícola hasta la distribución, el comercio, los restaurantes y los hogares. Problemas de transporte, almacenamiento, planificación, sobreproducción o criterios comerciales provocan que toneladas de alimentos sean descartadas cada año.
Ante esta realidad, el Banco de Alimentos RD se ha consolidado como uno de los principales actores en la recuperación y redistribución de alimentos en el país.
Desde su fundación, la organización trabaja para rescatar productos aptos para el consumo que, de otro modo, serían desperdiciados, canalizándolos hacia instituciones que atienden a poblaciones en situación de vulnerabilidad.
Julina Staffeld, directora ejecutiva del Banco de Alimentos RD, señala que “la lucha contra el desperdicio alimentario no es únicamente una causa social, sino también una oportunidad para construir un sistema alimentario más eficiente y sostenible”.
“Todo alimento que se pierde representa una oportunidad desperdiciada. Cuando recuperamos alimentos, no solo evitamos que terminen en la basura; también reducimos el impacto ambiental, apoyamos a las empresas en sus objetivos de sostenibilidad y, sobre todo, llevamos esperanza a miles de personas que necesitan alimentarse”.
De acuerdo con las recomendaciones sobre donación de alimentos para República Dominicana, desarrolladas junto a la Red Global de Bancos de Alimentos y la Facultad de Derecho de Harvard, el país aún tiene importantes oportunidades para fortalecer los mecanismos que faciliten la recuperación y donación de alimentos.
La experiencia internacional demuestra que los incentivos adecuados pueden multiplicar el volumen de alimentos recuperados y disminuir significativamente el desperdicio. Para el Banco de Alimentos RD, avanzar en políticas públicas, marcos regulatorios favorables y una mayor sensibilización empresarial es fundamental para lograr ese objetivo.
Más allá de las cifras, la pregunta es simple: ¿Cómo puede un país permitir que alimentos aptos para el consumo se desperdicien cuando todavía existen personas con dificultades para acceder a una alimentación adecuada?
La respuesta requiere la participación de todos. Productores, supermercados, hoteles, restaurantes, empresas, consumidores y autoridades tienen un rol que desempeñar. Pero también exige fortalecer organizaciones como el Banco de Alimentos RD, cuya labor diaria demuestra que el excedente alimentario puede convertirse en una poderosa herramienta de transformación social.
En este 29 de septiembre, el Banco de Alimentos RD hace un llamado a fortalecer el rescate y la donación de alimentos: cada kilo recuperado significa menos desperdicio, menor impacto ambiental y más oportunidades para miles de dominicanos.
La organización sostiene que la mejor forma de combatir el desperdicio es evitar que alimentos aptos para el consumo sean desechados y lograr que lleguen a quienes realmente los necesitan.