Santo Domingo.– Luis Abinader asumió la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y aseguró que su gestión estará enfocada en preservar la unidad interna, fortalecer la democracia partidaria y garantizar que ninguna aspiración presidencial utilice posiciones públicas para obtener ventajas indebidas.
Durante su juramentación, Abinader también marcó distancia entre sus responsabilidades como jefe de Estado y presidente del partido, al señalar que el Gobierno debe trabajar para todos los dominicanos, independientemente de sus preferencias políticas.
- Deligne Ascención dirigirá el día a día del PRM como vicepresidente ejecutivo.
- Juan Garrigó asumió la secretaría general y Gloria Reyes la de Organización.

“Gobierno y partido tienen responsabilidades distintas”
“Soy presidente del Partido Revolucionario Moderno. Pero también soy Presidente de la República Dominicana”, expresó Abinader, quien sostuvo que esa obligación está por encima de cualquier interés partidario.
El mandatario afirmó que el partido puede acompañar al Gobierno en el cumplimiento de sus compromisos, pero recordó que el Estado pertenece a todos los dominicanos.
“Gobierno y partido tienen responsabilidades distintas. Y mientras yo sea Presidente de la República y presidente del PRM, cuidaré celosamente esa diferencia”, puntualizó.
Abinader informó que Deligne Ascención, como vicepresidente ejecutivo, tendrá bajo su responsabilidad la conducción diaria de la organización.
“Deligne, como miembro fundador conoce este partido, sus dirigentes y sus bases. Cuenta con mi confianza y tendrá todo mi respaldo para trabajar por su fortalecimiento, su unidad y su renovación”, expresó.
Además, fueron juramentados Juan Garrigó como secretario general y Gloria Reyes como secretaria nacional de Organización.
El nuevo presidente del PRM indicó que concentrará su gestión partidaria en cuatro compromisos: cuidar la unidad sin imponer uniformidad, fortalecer la democracia interna, renovar y formar permanentemente al partido y mantenerlo abierto a la sociedad.
Abinader sostuvo que el PRM debe gobernar tanto para quienes apoyaron al oficialismo como para quienes lo cuestionan.
“Y eso significa gobernar para quienes votaron por nosotros y para quienes no lo hicieron. Para quienes nos apoyan y para quienes nos critican. Para quienes comparten nuestras ideas y para quienes legítimamente las combaten”, dijo.
Abinader asegura que no impondrá sucesor
Al abordar las aspiraciones presidenciales de cara a 2028, Abinader aseguró que no utilizará su posición al frente del partido para favorecer una candidatura.
“Mi responsabilidad como presidente del PRM no será escoger quién habrá de sucederme en la Presidencia de la República”, señaló.
Agregó que no llega a la presidencia del partido “para construir una candidatura ni para imponer un heredero o heredera política”.
Abinader afirmó que su responsabilidad será garantizar que los aspirantes encuentren una organización institucional, democrática, imparcial y unida, con reglas claras para competir.
También advirtió que nadie deberá utilizar posiciones públicas para obtener ventajas indebidas y que ninguna aspiración personal puede colocarse por encima de la unidad del partido.
Sostuvo que serán los propios perremeístas, mediante los mecanismos internos de la organización, quienes decidirán sus candidaturas y, posteriormente, el electorado tendrá la última palabra.
“Habrá competencia. Debe haberla. Habrá diferencias. Es saludable que existan”, expresó.
El mandatario pidió a la militancia cuidar la unidad y la democracia interna, abrir mayores espacios para jóvenes y mujeres, formar políticamente a sus miembros, modernizar las estructuras e incorporar nuevos talentos.
“Porque un partido que deja de escuchar comienza a alejarse de la gente. Un partido que deja de renovarse comienza a envejecer. Y un partido que abandona sus principios termina perdiendo su razón de ser”, manifestó.