Este viernes, en el juicio por el colapso del techo del Jet Set, la presentación de dos peritos del Ministerio Público fue de alta relevancia mediática durante las poco más de siete horas que duró todo el proceso.
Los expertos atribuyeron el desplome a una sobrecarga estructural acumulada durante años. Explicaron que sobre el techo fueron instalados equipos de climatización, tanques de agua y otras estructuras que aumentaron progresivamente el peso soportado por la edificación.
El órgano acusador sostiene que estas condiciones, junto con modificaciones y reparaciones consideradas insuficientes, forman parte de un conjunto de factores que impiden calificar la tragedia como un simple accidente.
Tres claves de la audiencia del juicio por el Jet Set
1. Un techo sometido a una sobrecarga cinco veces superior a su capacidad
El ingeniero Leonardo de Jesús Reyes Madera, director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), afirmó que el techo estaba diseñado para soportar unas 160 libras, pero que llegó a soportar más de 650. Según su explicación, la estructura terminó sometida a un peso aproximadamente cinco veces superior al previsto, debido a la presencia de unidades de aire acondicionado, tanques de agua, equipos y otras instalaciones.
2. El aumento de las cargas fue progresivo entre 2011 y 2025
Los peritos señalaron que el sobrepeso no apareció de manera repentina. A través de imágenes satelitales de Google Earth, pudieron rastrear cómo las instalaciones sobre el techo aumentaron con los años: de siete elementos visibles en 2011, pasaron a 12 en 2017 y posteriormente a 17 entre 2017 y 2025. El ingeniero Máximo José Corominas Quezada también identificó modificaciones en el establecimiento, entre ellas la construcción de un mezzanine utilizado como área VIP y la existencia de hasta cuatro capas de fino sobre la losa, cuando debía existir una.
3. El Ministerio Público busca demostrar que no fue un accidente imprevisible
La presentación de estas pruebas forma parte de la tesis de la acusación de que el desplome no puede ser considerado un hecho completamente imprevisible. Los fiscales sostienen que existían condiciones estructurales, modificaciones, sobrecargas y señales de deterioro progresivo que debían ser consideradas por quienes tenían responsabilidad y control sobre el establecimiento. El juicio continuará el 11 de septiembre, cuando el Ministerio Público seguirá presentando sus pruebas testimoniales. El expediente contiene 84 testigos, además de peritajes de ingeniería sismorresistente y patológica.
El tribunal dispuso la celebración de la audiencia todos los viernes. Luego de completar la agenda de la jornada de este viernes, el juicio fue aplazado hasta el próximo 11 de septiembre.
En la próxima audiencia los fiscales del órgano acusador continuarán con la presentación de las pruebas testimoniales.
El expediente consta de 156 páginas e incluye 84 testigos, además de peritajes de ingeniería sismorresistente y patológica.