¿Por que la Junta Central Electoral (JCE) insiste en intentar implementar un reglamento autoritario?¿Cómo se puede concebir que en una sociedad abierta y plural se quería imponer un reglamento que viola sin preservativos derechos fundamentales? ¿Quiénes están de detrás moviendo los hilos? ¿A qué le temen los que están detrás de ese reglamento de la Junta? ¿Por qué se le quiere impedir a los individuos y las personas que según Margaret Thatcher constituyen la sociedad que reciba información política? ¿Cuáles son los sectores interesados en que el país no se entere de la verdad?
Karl Deutsch en su teoría sobre los flujos de información en cascada establece cómo se forma la opinión
pública en una sociedad democrática. Señala cómo los flujos de información descienden —como un
elevador de desciende del quinto piso— desde cinco categorías: la élite económica. El sistema político.
Los medios de comunicación masivos. Líderes de opinión y finalmente hasta llegar a la población.
En ese esquema cada grupo desarrolla un proceso de creación, conflicto, debate, lucha de intereses que va
de manera vertical y horizontal en los distintos niveles. Esa mezcla y diversidad de opinión es el fundamento real del pluralismo político. Ese debate de generación y retroalimentación. Incluye y excluye ideas emitidas desde las distintas fuentes de información y es precisamente lo que la JCE propone anular con esa resolución absurda. ¡Caramba! No acierto a comprender como la obcecación política puede más que la razón.
Dr Román Jaquez, no tire por la borda lo que con tanto tesón ha logrado: recuperar la credibilidad de una
institución que se había sepultado con la suspensión de las elecciones en el 2020. Lo peor, no tenemos
chapulines de la constitución que nos defiendan. Todo aquello no fue más que una tragicomedia. ¡Dios
nos agarre —sin mordaza— confesados!