La atracción Faunaland es un encuentro con la fauna en familia que propone una manera distinta de redescubrir Cap Cana sin que el mar sea el único protagonista. Observar de cerca una iguana rinoceronte, seguir los movimientos ágiles de un mono o detenerse frente al colorido plumaje de un ave tropical puede convertir una salida de pocas horas en una experiencia que despierta preguntas, emociones y nuevos aprendizajes.
Estos encuentros pueden vivirse en Scape Park, un parque temático rodeado de naturaleza donde los visitantes se desplazan por senderos ecológicos que conectan distintas atracciones. Faunaland reúne espacios dedicados a la observación de especies en ambientes controlados, lo que permite que niños y adultos se acerquen al mundo animal de forma organizada y respetuosa.

Scape Park
Más que una alternativa para turistas, este tipo de propuesta también resulta atractiva para residentes que buscan planes educativos cerca de casa. Entre las diferentes actividades en familia en Cap Cana, recorrer áreas naturales y conversar con los niños sobre los animales que observan ayuda a transformar una salida recreativa en un momento compartido de descubrimiento.
¿Por qué los encuentros con animales fascinan a todas las edades?
Los niños suelen sentir curiosidad inmediata por los animales. Sus movimientos, sonidos, colores y comportamientos captan la atención con facilidad y generan preguntas espontáneas: qué comen, dónde viven o por qué una especie tiene determinadas características.
Para los adultos, el atractivo puede estar en observar esa reacción infantil, pero también en volver a mirar la naturaleza con más atención. Un encuentro cercano rompe con el ritmo acelerado de la vida cotidiana y permite concentrarse en detalles que normalmente pasan inadvertidos.
Una experiencia que activa los sentidos
Frente a un animal, el aprendizaje no depende únicamente de leer un cartel. Los visitantes pueden:
- Observar diferentes texturas, tamaños y colores.
- Escuchar vocalizaciones y sonidos propios de cada especie.
- Comparar cómo se desplazan reptiles, aves y mamíferos.
- Reconocer comportamientos como trepar, descansar o alimentarse.
- Conversar sobre la importancia de respetar a los animales.
Esta combinación de emoción y observación ayuda a que la información permanezca en la memoria, especialmente entre los visitantes más pequeños.
Especies que se pueden conocer en Cap Cana
Faunaland permite acercarse a distintos representantes de la fauna del Caribe y a especies que llaman la atención por su apariencia o comportamiento. En sus espacios se pueden observar iguanas rinoceronte, monos capuchinos y ardilla, además de aves tropicales como loros y guacamayos.
La particular iguana rinoceronte
Las iguanas de República Dominicana forman parte de las especies más representativas de la isla de La Española. La iguana rinoceronte recibe su nombre por las protuberancias de su hocico, que recuerdan el cuerno del gran mamífero africano.
Su cuerpo robusto, sus escamas y su aspecto casi prehistórico suelen despertar especial interés entre los niños. Además, observarla ofrece una oportunidad para explicar conceptos como especie endémica, hábitat y conservación.

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Monos capuchinos y monos ardilla
Los monos aportan movimiento y dinamismo al recorrido. Los capuchinos destacan por su inteligencia y capacidad para manipular objetos, mientras que los monos ardilla llaman la atención por su menor tamaño, agilidad y comportamiento social.
En ambientes al aire libre, los visitantes pueden verlos trepar, saltar y relacionarse entre sí. Estos comportamientos permiten hablar con los niños sobre la vida en grupo y las diferencias entre los animales domésticos y las especies silvestres.
Aves tropicales llenas de color
Loros, guacamayos y otras aves tropicales completan el paisaje con sus plumajes intensos y vocalizaciones. Para las familias, son una buena introducción a la observación de aves, una actividad que puede continuar en parques, jardines y áreas naturales de todo el país.
Diversión que también enseña sobre conservación
Conocer animales en un entorno educativo ayuda a comprender que cada especie forma parte de un ecosistema más amplio. Las iguanas, por ejemplo, consumen frutos y vegetación, por lo que pueden contribuir a dispersar semillas. Las aves también participan en procesos como la polinización o la distribución de semillas en distintos ambientes.
Preguntas para enriquecer el recorrido
Los adultos pueden convertir la visita en una conversación sencilla sin que se sienta como una clase. Algunas preguntas útiles son:
- ¿Qué característica ayuda a este animal a vivir en su entorno?
- ¿Qué crees que forma parte de su alimentación?
- ¿Cómo se mueve y por qué lo hace de esa manera?
- ¿Qué ocurriría si desapareciera su hábitat?
- ¿Cómo podemos observarlo sin molestarlo?
Este enfoque ayuda a relacionar la diversión con temas como biodiversidad, protección de hábitats y turismo responsable.
También es importante enseñar mediante el ejemplo. Mantener una distancia prudente, evitar los gritos y no alimentar a las especies sin autorización son hábitos que muestran a los niños que el bienestar animal debe estar por encima de conseguir una fotografía.
Cómo disfrutar los senderos con niños
Recorrer espacios con animales en Punta Cana requiere una preparación sencilla, especialmente por las temperaturas cálidas y la humedad de la zona. Elegir bien el horario y llevar ropa adecuada puede marcar una gran diferencia en la experiencia familiar.
El mejor momento para realizar la visita
Las primeras horas de la mañana suelen ofrecer condiciones más cómodas. La temperatura es menos intensa, los niños llegan con más energía y existe la posibilidad de observar mayor actividad en algunas especies.
Cuando la visita se realiza cerca del mediodía, conviene avanzar sin prisa, buscar sombra con frecuencia y programar pausas para beber agua. El objetivo no debe ser recorrer todo rápidamente, sino permitir que cada integrante de la familia disfrute a su propio ritmo.
Qué llevar para un paseo cómodo
Para recorrer los senderos, resulta recomendable llevar:
- Calzado cerrado, cómodo y con buena sujeción.
- Ropa ligera y transpirable.
- Gorra o sombrero para protegerse del sol.
- Protector solar.
- Agua suficiente para toda la familia.
- Repelente de insectos.
- Una cámara o teléfono, evitando usar el flash frente a los animales.
También conviene explicar a los niños antes de comenzar que deben permanecer cerca de los adultos, respetar las indicaciones del personal y evitar movimientos bruscos en las áreas de observación.

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Un plan diferente para redescubrir la naturaleza cercana
Las experiencias educativas no necesitan sentirse formales ni distantes. Caminar por un sendero, observar cómo juega un mono o descubrir por qué una iguana tiene determinadas características puede ser suficiente para iniciar una conversación familiar sobre la naturaleza de la isla.
Este tipo de salida también amplía la imagen tradicional de Punta Cana. Más allá de sus playas y complejos hoteleros, la zona ofrece paisajes, especies y espacios naturales que invitan a conocer el territorio desde otra perspectiva.
Faunaland es un encuentro con la fauna en familia que combina la emoción de ver animales de cerca con la posibilidad de comprender mejor los ecosistemas dominicanos. Para grandes y chicos, es una oportunidad de compartir tiempo al aire libre, aprender juntos y recordar que algunas de las aventuras más memorables pueden comenzar a pocos kilómetros de casa.