Paso a Desnivel Plaza de la Bandera. (Foto: Félix Lara/El Nuevo Diario)
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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.– El Gobierno inauguró la noche de este domingo el Paso a Desnivel Plaza de la Bandera, una obra ejecutada por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) con una inversión de RD$3,300 millones, financiada con recursos obtenidos del contrato de concesión con Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom), como parte del plan para descongestionar el tránsito en uno de los puntos de mayor circulación vehicular del Gran Santo Domingo y fortalecer la conexión con la región Sur.
La infraestructura, ubicada en la intersección de las avenidas 27 de Febrero y Gregorio Luperón, comprende un sistema vial de 1.2 kilómetros con cuatro carriles que permitirá el desplazamiento de más de 2,500 vehículos por hora, reduciendo los tiempos de recorrido y mejorando la movilidad en uno de los principales ejes viales de la capital.
Durante el acto inaugural, el presidente Luis Abinader destacó que este tipo de proyectos constituyen las obras que mayor satisfacción le generan como gobernante, debido al impacto directo que tienen en la vida de la población.
«Obras como esta que hoy inauguramos son las que más me gusta entregar, porque son las que resuelven problemas, facilitan la vida cotidiana y permiten a nuestra gente ganar tiempo para su trabajo, su familia y su bienestar», expresó.
El mandatario afirmó que la construcción responde a una visión de Gobierno orientada a mejorar la movilidad urbana y valorar el tiempo de los ciudadanos, razón por la que la solución vial fue asumida como una prioridad de su administración.
«Siempre he creído que gobernar significa, entre otras muchas cosas, valorar el tiempo de los ciudadanos. Por eso esta obra, junto a todo el diseño para descongestionar el tránsito de Pintura y la salida hacia el Sur del país desde los diferentes puntos de la ciudad, ha sido una prioridad para nuestro Gobierno», manifestó.

Abinader recordó que la intersección de la Plaza de la Bandera había llegado al límite de su capacidad por el creciente flujo vehicular, provocando largas demoras para miles de conductores.
«Durante años esta intersección ha soportado una presión vehicular enorme. El aumento del tránsito había llevado a la rotonda de la Plaza de la Bandera al límite de su capacidad, con más de 2,500 vehículos por hora en momentos críticos. Miles de personas perdían aquí un valioso tiempo cada día. Hoy empezamos a cambiar esa realidad», sostuvo.

El jefe de Estado señaló que la obra constituye una muestra de cómo la inversión pública puede traducirse en beneficios directos para la ciudadanía.
«El valor de una obra vial no se mide solo en inversión, sino en el tiempo que devuelve a la gente, en la seguridad que aporta y en la eficiencia que genera», afirmó.
Asimismo, explicó que el paso a desnivel forma parte de un eje estratégico de infraestructura concebido para mejorar la conexión entre el Gran Santo Domingo y la región Sur, junto con otras intervenciones desarrolladas por el Gobierno.

«Queremos que el impulso que hoy vive nuestro país llegue con fuerza al sur; que las nuevas inversiones y oportunidades encuentren también las carreteras, las conexiones y las infraestructuras necesarias para convertirse en desarrollo y bienestar para todos», expresó.
El mandatario indicó que esa estrategia incluye proyectos como el paso a desnivel de Pintura, las circunvalaciones de Baní y Azua, el avance del Teleférico de Haina y las mejoras de las vías que comunican San Cristóbal, Peravia, Azua, Barahona y Pedernales.
Abinader también resaltó el valor histórico de la Plaza de la Bandera y aseguró que la intervención fue concebida para preservar su significado como símbolo nacional.
«No se trata de elegir entre desarrollo y conservación del patrimonio, sino de unirlos. Hoy la Plaza de la Bandera se presenta renovada y fortalecida como espacio público», manifestó.

En ese sentido, afirmó que la obra representa un equilibrio entre modernización y preservación histórica.
«Hoy no solo inauguramos un túnel ni restauramos una plaza. Entregamos una obra que combina progreso y memoria. Debajo de esta plaza circulará el futuro. Sobre ella permanece nuestra historia», expresó.
De su lado, el ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Eduardo Estrella, explicó que el paso a desnivel fue concebido bajo estándares internacionales de seguridad y dotado de sistemas tecnológicos para garantizar su funcionamiento permanente.
Detalló que la estructura tiene 21 metros de ancho, una altura de seis metros, un tramo soterrado de 260 metros y accesos de aproximadamente 740 metros, lo que permitirá la circulación de vehículos pesados, con excepción de camiones de doble remolque, unidades que transporten materiales inflamables y vehículos con carga de hormigón fresco.
«Esta obra tiene todas las condiciones. Tiene equipo contra incendio, cámaras conectadas al Sistema 9-1-1, extractores de gases, ventiladores, un cuarto de máquinas y una planta eléctrica especial para este túnel cuando se produzca una interrupción del servicio eléctrico», explicó.

Estrella destacó además que la seguridad estructural fue uno de los principales componentes del proyecto, el cual incorpora más de 700 pilotes y un sistema de drenaje diseñado para soportar filtraciones y lluvias intensas.
«Detrás de todas esas paredes hay setecientos y pico de pilotes que aseguran que, ante cualquier temblor, ninguna de esas paredes pueda ceder. Pero también hay un drenaje vertical para cualquier agua que filtre, conectado al sistema de drenaje de toda la plaza. Aquí tiene un drenaje asegurado y cumple con todos los estándares de calidad», sostuvo.
El funcionario afirmó que la obra forma parte de un conjunto de soluciones viales impulsadas por la administración del presidente Abinader para transformar la movilidad en el Gran Santo Domingo y recordó que fue concluida antes del plazo previsto.
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