España se clasificó para las semifinales del Mundial por segunda vez en su historia gracias a un gol de Mikel Merino en el minuto 88 ante Bélgica (2-1). El centrocampista volvió a salir desde el banquillo para resultar decisivo, como ya había ocurrido en los cuartos de final de la Eurocopa 2024 y en los octavos del Mundial 2026.
Inglewood (EE.UU.).- El encuentro arrancó con protagonismo para Jérémy Doku y Lamine Yamal, las principales amenazas ofensivas de ambos equipos. Tras unos primeros minutos de tanteo, España asumió el control del balón y encontró premio después de la pausa de hidratación en una acción iniciada por Lamine, continuada por Pedro Porro y culminada por Fabián Ruiz para firmar el 1-0.
El gol relajó a la selección española y permitió la reacción de Bélgica. Un centro de Timothy Castagne encontró el remate de Charles De Ketelaere, que se anticipó a Pau Cubarsí para batir a Unai Simón. El tanto puso fin a la histórica racha de 649 minutos sin encajar gol del guardameta español en los Mundiales.
Un rechace de Lammens abre el camino de España
Con el empate, el partido entró en un escenario inédito para España en el torneo. Bélgica se mostró más sólida que Portugal en los octavos y redujo los espacios para el juego español. Luis de la Fuente reaccionó pronto con cambios y buscó recuperar el control del encuentro en el tramo decisivo.
El momento clave llegó en el minuto 71, cuando Thibaut Courtois tuvo que abandonar el terreno de juego por molestias en el muslo izquierdo. Su sustituto, Senne Lammens, debutó en plena eliminatoria y terminó siendo protagonista involuntario de la acción que decidió el pase a semifinales.
A dos minutos del final, un disparo lejano de Pau Cubarsí provocó un rechace defectuoso de Lammens dentro del área. Mikel Merino aprovechó la oportunidad para marcar el 2-1 y sellar la clasificación de España a las segundas semifinales mundialistas de su historia, manteniendo intacto el sueño de conquistar su segunda estrella.