La ministra de Turismo Sostenible, Culturas, Folclore y Gastronomía de Bolivia, Cinthya Yáñez, renunció este miércoles a su cargo de forma «irrevocable», por motivos personales y en coincidencia con los ocho meses del Gobierno de Rodrigo Paz.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, confirmó —en una rueda de prensa— la dimisión de Yáñez, después de que algunos medios difundieran una carta de renuncia atribuida a la ministra saliente.
Gálvez explicó que las razones del «alejamiento» de Yáñez «son de orden personal» y le agradeció, en representación del Gobierno, «por sus servicios al país», entre los cuales destacó la promoción de un fondo para el turismo y la organización de actividades de gastronomía y otras para la restauración de edificios patrimoniales.
Valoramos mucho sus servicios durante este tiempo. Lamentamos su alejamiento y quisiéramos expresar también nuestro pleno agradecimiento y solidaridad con las decisiones que ella ha tomado», sostuvo el vocero e insistió en que su retiro es «por razones estrictamente personales».
Cancillería asumirá el ministerio temporalmente
Gálvez precisó que, mientras el presidente Paz decide quién reemplazará a Yáñez, la Cancillería boliviana asumirá la conducción administrativa de ese ministerio de forma temporal y que «el espíritu es continuar con lo que había planificado» la ahora exministra «y con los programas que estaban en curso».
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Cinco salidas en tres meses
Con Yáñez son ya cinco los ministros que han dejado el Gobierno boliviano en los últimos tres meses, ya que en abril fue cambiado el ministro de Hidrocarburos, y entre mayo y junio renunciaron los de Trabajo, Educación y Defensa; estos tres últimos, en medio de las protestas y bloqueos de carreteras de sectores que exigían la renuncia del presidente.
Paz asumió la Presidencia de Bolivia el pasado 8 de noviembre.
Gálvez sostuvo que una «gran parte» de estos ocho meses de Gobierno la pasaron «atendiendo las diversas dificultades» que «heredaron» de las gestiones anteriores.
La población estaba agotada, venía administrando una crisis que afectó a la familia, los hogares, las empresas y, además, todos los bolivianos hemos tenido que sufrir estos cincuenta y tantos días de bloqueo, que han sido criminales en amplísima dimensión», manifestó el portavoz, en alusión al conflicto reciente.
Según Gálvez, «han sido ocho meses de grandes retos», pero agradeció «al pueblo boliviano por su firmeza, por la entereza que ha tenido de resguardar la democracia», principalmente durante las siete semanas de las protestas de los sindicatos obreros, campesinos y grupos afines al expresidente Evo Morales (2006-2019), que exigían la renuncia de Paz.
El funcionario agregó que también son «meses iniciales» y que lo que se está «haciendo es poner los cimientos para un nuevo ciclo», que apuntará sobre todo a la «reactivación económica» del país.