Nueva York. – Un informe independiente sobre el sistema de cárceles del estado de Nueva York, encargado tras las palizas mortales a dos reos por parte de funcionarios, refleja sus carencias y recomienda mayor supervisión, entrenamiento y modernización, entre otras cosas.
El informe de 277 páginas fue encargado por el gobierno estatal a la firma WilmerHale, con un presupuesto de casi 10 millones de dólares, tras los asesinatos de los reos Robert Brooks y Messiah Nantwi, entre 2024 y 2025, ambos con encubrimiento de sus autores y cómplices.
Crisis estructural en las cárceles estatales
La Legal Aid Society, una ONG que asiste a presos, destacó este lunes que el informe documenta la «falta crónica de personal, formación insuficiente, programación deficiente, mecanismos débiles de rendición de cuentas y una cultura de impunidad profundamente arraigada entre los funcionarios correccionales».
Precisamente concluye que el Departamento Correccional de Nueva York sufre una crisis amplia, imbuida en una cultura de «ellos contra nosotros» que disuade al personal de hacer denuncias contra sus compañeros.
Directivos, trabajadores y reos de las cárceles Marcy y Mid-State, donde ocurrieron los asesinatos, retratan un «círculo vicioso de inseguridad: menos personal, más tensión, más violencia, menos programación y recreación, y condiciones cada vez más duras tanto para las personas privadas de libertad como para el personal».
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Quejas por fuerza excesiva y sesgo racial
Entre los datos citados, en 2025 las autoridades correccionales recibieron unas 1,200 quejas por uso excesivo de la fuerza en estas cárceles, de las cuales menos de 50 resultaron ser justificadas.
También deja patente la «existencia persistente de sesgos y discriminación raciales», con relatos de reos que afirman haber sido tratados de manera diferente por su raza u origen étnico y admisiones de que los agentes usaban insultos racistas, señaló Legal Aid.
Recomendaciones de supervisión y modernización
El documento hace más de medio centenar de recomendaciones que requieren inversiones en el corto y el largo plazo, con un calendario hasta 5 años.
Las sugerencias están encabezadas por crear un puesto de gestor de riesgos, modernizar el entrenamiento del personal y los sistemas de información, reforzar la disciplina interna y desarrollar planes de bienestar tanto para los trabajadores como para la población presa.
Cámaras y alertas para prevenir muertes
Se recomienda también instalar cámaras y establecer un protocolo para revisar el uso de las cámaras corporales de los trabajadores, y que el desarrollo de sistemas de alerta temprana integre datos necesarios para identificar patrones de riesgo y prevenir más incidentes mortales.