La Dirección General de Migración (DGM) informó que la retención de la joven que dio a luz a un bebé en el hospital Doctor Antonio Musa de San Pedro de Macorís se produjo tras comprobar que sus documentos de identidad eran falsos, pero se le permitió permanecer en el país tras confirmar que el padre de su niño es dominicano.
Documentos falsos y verificación familiar
La institución precisó que la retención de la joven parturienta se produjo porque la cédula de su madre era falsa, y la Junta Central Electoral había confirmado que era una suplantación de identidad, por lo que los demás documentos presentados carecían de legitimidad y se requería un procedimiento para confirmar que el padre de la criatura que había dado a luz la menor era dominicano, una atribución exclusiva de la DGM y no de terceros que quisieron atribuirse la responsabilidad de validar documentos que la institución ya sabía que eran falsos.
Igualmente, explica que, en el caso de la joven de San Pedro de Macorís a que se hace referencia en las redes sociales, ella permaneció ingresada en el hospital durante 16 días debido a un cuadro de preeclampsia y que, al momento del parto, no había presentado documentos válidos de identificación debido a que, como señalamos anteriormente, en el acta de nacimiento presentada por la madre se observaron incongruencias.
La DGM afirma que todas las actuaciones de control migratorio en este caso se realizaron conforme a la actual legislación dominicana y tomando en cuenta la protección del núcleo familiar.
Explica que cada caso es manejado y evaluado de forma particular; cada caso es único y lo estudia un equipo de investigadores, abogados y psicólogos. Este equipo multidisciplinario realiza sus labores en la sede de la DGM y cuenta con la colaboración del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), el departamento de investigaciones de la Junta Central Electoral, la unidad especializada de Trata y Tráfico de Personas de la Procuraduría General de la República y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Suscribete al newsletter de Noticias SIN
Protocolo migratorio para parturientas
También aclaró que las parturientas en condiciones irregulares son recibidas en los centros de procesamiento migratorios luego de cumplir un periodo de hospitalización de 72 horas, cuando el parto es normal, y 7 días para partos por cesárea, y son llevadas a los centros de procesamiento migratorios (CPM) luego de validar que tanto la parturienta como la criatura estén fuera de peligro.
Son deportadas a su país de origen cuando no logran demostrar un estatus migratorio legal.
Al llegar a los CPM, otro equipo médico perteneciente a la DGM los recibe y evalúa nuevamente, abriendo un récord de cada caso y dando el seguimiento médico correspondiente que amerite.
En el Centro de Procesamiento Migratorio (CPM) de Haina, las parturientas y los bebés permanecen por un período de tiempo no mayor de 24 horas, en un espacio higiénico, con infraestructura y mobiliario adecuados, aire acondicionado, sistema de videovigilancia por cámaras y atención permanente de personal de seguridad y médicos calificados las 24 horas del día.
También reciben un kit básico de alimentación e higiene que incluye leche, compotas y otros insumos esenciales.
La repatriación se realiza en modernos autobuses que cuentan con aire acondicionado y baños, adquiridos especialmente para estos fines.
Las parturientas, además, reciben una canastilla adquirida por la institución y, en algunos casos, estas son donadas por organismos como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La institución reitera su compromiso con la defensa de la dominicanidad, el respeto a la Constitución, la Ley General de Migración 285-04 y las demás leyes de la República Dominicana, actuando con sentido de justicia, humanidad y estricto apego al debido proceso en cada actuación.