Los informes toxicológicos emitidos por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) aportan nuevos elementos a la investigación sobre la muerte de Raysa Juliza Serrano Guzmán y su hijo Jadin Nael Cornelio, encontrados sin vida en un apartamento de la torre Arpel 07, en el ensanche Piantini, Distrito Nacional.
Las pruebas practicadas a ambas víctimas revelaron la presencia de monóxido de carbono en sus muestras de sangre. Los resultados, contenidos en dos informes emitidos por el Departamento de Toxicología Forense del INACIF, indican que las muestras arrojaron positivo a este gas tras ser sometidas a análisis especializados mediante la técnica de microdifusión de Conway.
El hallazgo representa una pieza clave dentro de las investigaciones que realizan la Policía Nacional y el Ministerio Público para determinar las circunstancias en que ocurrieron las muertes. Aunque los informes confirman la presencia de monóxido de carbono en el organismo de las víctimas, las autoridades aún deben establecer el origen de la exposición.
En el hecho también resultó afectada Carolín Milagros Pérez, de 22 años, pareja de Jadin Nael Cornelio, quien fue ingresada en un centro de salud privado en estado delicado. No obstante, la joven evolucionó favorablemente y posteriormente recibió el alta médica.
Los resultados del INACIF descartan ahora la hipótesis inicial de una intoxicación alimentaria y abren una nueva línea de investigación centrada en la presencia de monóxido de carbono detectada en ambas víctimas.