El senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, y el director de la Escuela de Economía de la PUCMM, Raúl Ovalle, coincidieron en advertir que cualquier proyecto de reforma que intente el Gobierno debe evitar cargar con más impuestos a los sectores de menos ingreso del país.
Las consideraciones de ambos se producen a pocas horas del anuncio que realizará este jueves el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, quien ha convocado a un encuentro para presentar medidas orientadas a impulsar el crecimiento económico y mitigar los efectos de la incertidumbre internacional sobre la economía dominicana.
Fernández afirmó que, antes de emitir una valoración definitiva sobre una eventual reforma, es necesario conocer el alcance y contenido de la propuesta que será presentada por el Gobierno.
Lo responsable es permitir que mañana le escuchemos todos atentos para entender el alcance y la profundidad que tendría dicho proyecto de reforma”, expresó el legislador, al recordar que cualquier iniciativa deberá ser sometida al Congreso Nacional, donde será estudiada en comisión y posteriormente conocida por el pleno para su aprobación o rechazo.
Reclamos de Omar Fernández
No obstante, manifestó que espera que la propuesta incluya reivindicaciones que, según dijo, han sido reclamadas durante años por diversos sectores de la sociedad dominicana.
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Entre ellas citó la eliminación del impuesto al anticipo para las micro, pequeñas y medianas empresas, una medida que asegura ha impulsado desde que ocupaba una curul en la Cámara de Diputados.
Ojalá contenga la eliminación del impuesto de anticipo para las micro, pequeñas y medianas empresas, que es una lucha por la que venimos trabajando desde que fui diputado”, señaló.
El senador también defendió la necesidad de aplicar la indexación salarial contemplada en la legislación vigente, argumentando que los salarios deben ajustarse al costo de vida para evitar que los trabajadores continúen perdiendo poder adquisitivo frente a la inflación.
Asimismo, sostuvo que, antes de plantear nuevos impuestos a la población, el Gobierno debería impulsar una reforma interna orientada a reducir gastos y mejorar la eficiencia estatal.
«Ojalá ese proyecto de reforma, antes de plantear aumentar algún impuesto al pueblo dominicano, contemple primero el sacrificio del propio gobierno”, indicó.
Fernández agregó que, de ser necesario, respaldaría una extensión de la legislatura para garantizar que cualquier iniciativa sea estudiada con el tiempo suficiente y con la profundidad requerida.
Claves planteadas por Ovalle
Por su parte, Raúl Ovalle consideró que uno de los mayores desafíos para cualquier reforma fiscal será lograr la legitimidad social necesaria para su aprobación e implementación.
Recordó que esta sería la cuarta ocasión en que la actual administración intenta promover una reforma tributaria, por lo que entiende que el éxito de la propuesta dependerá de la capacidad del Gobierno para convencer a la ciudadanía de su necesidad y beneficios.
Un elemento clave que no puede faltar es ese puente entre sociedad y gobierno de legitimidad, donde la sociedad comprenda la necesidad de la reforma y esté dispuesta a asumirla”, expresó.
A juicio del economista, una de las vías para generar consenso sería eliminar o reducir impuestos que el propio ministro Magín Díaz ha calificado anteriormente como “anacrónicos” y que representan costos innecesarios dentro del sistema tributario.
Entre estos mencionó el anticipo a las ganancias empresariales, particularmente para las pequeñas y medianas empresas, así como gravámenes vinculados a sucesiones, transferencias inmobiliarias y otros procesos administrativos.
Ovalle sostuvo que una eventual reforma debe tener como principio fundamental la progresividad, evitando trasladar mayores cargas a los hogares de menores ingresos.
No puede ni debe ser regresiva. Es decir, no le puede cargar más a los que menos tienen, sino todo lo contrario. Tendría que ir hacia las empresas y los individuos de alto valor patrimonial”, afirmó.
El académico también planteó que, en medio del actual contexto internacional, cualquier reforma debería contemplar mecanismos de protección para las familias más vulnerables, incluyendo la posibilidad de mantener subsidios asociados a determinados niveles de precios del petróleo y otros bienes sensibles para la economía doméstica.
Además, señaló que una reforma fiscal puede convertirse en una herramienta para estimular la actividad económica si incorpora incentivos adecuados para la inversión.
En ese sentido, citó la depreciación acelerada como una medida que permitiría a las empresas aumentar sus inversiones sin enfrentar una mayor presión tributaria en momentos en que la economía muestra señales de desaceleración.
Ovalle consideró igualmente que sectores estratégicos como salud e inmobiliario deberían recibir un tratamiento especial debido a su importancia para el desarrollo económico y social del país.
El economista destacó que el anuncio del Ministerio de Hacienda se produce mientras una misión del Fondo Monetario Internacional se encuentra en el país, lo que interpreta como una señal de prudencia macroeconómica y responsabilidad fiscal por parte de las autoridades.
Según explicó, el Gobierno busca enviar un mensaje de compromiso con la estabilidad de las finanzas públicas y con la adopción de medidas que permitan evitar un incremento significativo del déficit fiscal en medio de un escenario económico internacional complejo.
Las declaraciones de Fernández y Ovalle reflejan parte de las expectativas que existen en distintos sectores sobre las medidas que anunciará el Gobierno, las cuales podrían marcar el rumbo de la política fiscal y económica del país en los próximos meses.