São Paulo.- La Presidencia brasileña de la última cumbre climática de la ONU (COP30) presentará este viernes, en la ciudad alemana de Bonn, los elementos centrales de una hoja de ruta para el fin de los combustibles fósiles.
Los responsables de la COP30, que se comprometieron a trabajar en este documento en noviembre pasado en Belém, difundirán los resultados de una consulta pública realizada en los últimos meses con ONG y autoridades de todo el mundo, informaron este jueves en un comunicado.
La presentación, que se celebrará en el marco de la reunión climática anual de Bonn, servirá para «dialogar» y abordar los próximos pasos hasta el lanzamiento del documento definitivo antes de la COP31, que tendrá lugar en noviembre en Turquía.

Hoja de ruta fósil
El objetivo de la hoja de ruta es impulsar una transición en el sector energético que sea «justa, ordenada y equitativa» para alcanzar emisiones netas cero en 2050 y frenar el calentamiento global, cuya principal fuente es la quema de combustibles.
La idea de la hoja de ruta fue planteada por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en la apertura de la COP30 en Belém y, rápidamente, se convirtió en el tema central del encuentro.
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Pese a que la propuesta atrajo el apoyo de un gran número de países, principalmente europeos y latinoamericanos, naciones productoras de petróleo, como Arabia Saudí, la rechazaron de plano, y las conclusiones finales de la COP30 no incluyeron mención al asunto.
Con todo, la Presidencia brasileña de la cumbre se comprometió a presentar un documento no vinculante al margen de las negociaciones oficiales, antes de pasar el relevo a Turquía.
Debate y apoyos
- La eliminación progresiva de los combustibles fósiles se ha convertido en uno de los temas más debatidos dentro de las negociaciones internacionales sobre el cambio climático.
Diversos organismos científicos han advertido que la reducción del uso de carbón, petróleo y gas es fundamental para limitar el aumento de la temperatura global y cumplir los objetivos establecidos en el Acuerdo de París de 2015.
En las últimas cumbres climáticas de la ONU, numerosos países han respaldado la necesidad de acelerar la transición hacia fuentes de energía renovables y alcanzar emisiones netas cero hacia mediados de siglo.
Sin embargo, las discusiones han estado marcadas por diferencias entre las naciones que impulsan una rápida reducción de los combustibles fósiles y aquellas cuya economía depende en gran medida de la producción y exportación de petróleo y gas.
Brasil ha asumido un papel destacado en el debate climático internacional tras albergar la COP30 en la ciudad de Belém.
Durante esa cumbre, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva promovió la elaboración de una hoja de ruta global para orientar el abandono gradual de los combustibles fósiles, una iniciativa que recibió apoyo de diversos países, especialmente de Europa y América Latina.