Dominicanos celebran Dia de las Madres. Foto de archivo: Felix Lara, END
Analizando noticia… por favor espera.
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – Cada último domingo de mayo, miles de familias dominicanas se reúnen para celebrar una de las fechas más emotivas del calendario nacional: el Día de las Madres, una tradición que trasciende los regalos y el comercio para rendir homenaje a quienes representan amor, sacrificio y entrega incondicional.
Aunque hoy las flores, los electrodomésticos, las serenatas y los almuerzos familiares forman parte de la celebración, pocos conocen que esta conmemoración tiene una historia centenaria ligada a dos destacadas mujeres dominicanas: Trina de Moya y Ercilia Pepín.
La celebración fue instaurada oficialmente en la República Dominicana el 30 de mayo de 1926, durante el gobierno de Horacio Vásquez, mediante una ley que estableció que el homenaje a las madres se realizaría cada año el último domingo de mayo. La iniciativa surgió tras la creación del «Comité Pro-Día de las Madres», impulsado por Trina de Moya y Ercilia Pepín, quienes promovieron el reconocimiento público a la figura materna.
Tradiciones que perduran
A lo largo de los años, la celebración ha evolucionado, pero conserva costumbres profundamente arraigadas en la cultura nacional.
Desde tempranas horas, muchas familias visitan a sus madres para compartir desayunos, almuerzos o reuniones familiares. También son comunes las serenatas, las misas de acción de gracias, las llamadas de familiares que viven en el extranjero y la entrega de obsequios que van desde flores hasta artículos para el hogar.
En las escuelas dominicanas, durante décadas, los estudiantes han preparado actos especiales, poesías y canciones para homenajear a sus madres. Una de las tradiciones más recordadas es la interpretación del Himno a las Madres, escrito por Trina de Moya.
Más que una fecha comercial
Si bien el Día de las Madres genera un importante movimiento económico y comercial cada año, historiadores y educadores recuerdan que su esencia radica en el reconocimiento a las mujeres que han dedicado sus vidas a la crianza, educación y formación de sus hijos.
Para muchos dominicanos, esta fecha también se convierte en un momento de nostalgia para recordar a las madres que ya no están físicamente, pero cuyo legado permanece vivo en sus familias.
El Día de las Madres sigue siendo una de las celebraciones más significativas del país, una jornada en la que los dominicanos hacen una pausa para agradecer a quienes, desde el primer día de vida, han sido guía, refugio y ejemplo.
Porque más allá de los regalos, las flores o las reuniones familiares, el verdadero significado de esta fecha permanece intacto: reconocer el amor inmenso de una madre, un sentimiento que acompaña toda la vida.
Relacionado