La Habana. – El Tribunal Provincial Popular de Cienfuegos, en el centro-sur de Cuba, condenó a cuatro hombres a penas de entre cuatro y seis años de prisión por el tráfico de una droga sintética conocida en la isla como el «químico», informaron este jueves medios estatales.
En el juicio se determinó que, a uno de los acusados, Pedro Luis Díaz, se le imputara una pena máxima de seis años por ser el proveedor de esta droga, considerada “de alta peligrosidad” por las autoridades cubanas y “ser reincidente en la comisión de hechos delictivos”.
De acuerdo con el reporte, los otros tres implicados: Franklin Fuentes, Frank Pedraza y Marco Angulo recibieron una sanción de cuatro años por la venta de esa droga, que le compraban a Díaz para luego comercializarla.
El Tribunal Provincial Popular de Cienfuegos informó, además, que se aplicaron sanciones accesorias para todos los acusados, como la privación de derechos públicos y la prohibición de salida del territorio nacional.
Condenas y sanciones
El pasado 22 de abril, la Aduana General de la República de Cuba informó sobre el decomiso de 22.800 dosis de «químico», que fueron detectadas al requisar 19 hojas impregnadas con un cannabinoide sintético dentro de una caja de cereales.
El vicejefe primero de la Aduana, Wiliam Pérez González, reveló que la sustancia procedía de Estados Unidos, en un intento de tráfico internacional, y subrayó que ese país norteamericano es «el principal origen» de esta droga.
Incautaciones y contexto
Las autoridades cubanas han reconocido un aumento del consumo de drogas y muestran preocupación por su circulación en la isla, especialmente entre los jóvenes.
Además, insisten en afirmar que Cuba «no es un país productor ni de tránsito de drogas ilícitas» y que la política del Gobierno insular es de «tolerancia cero» con ese flagelo.
De acuerdo con datos oficiales, en 2025 se incautaron un total de 507 kilogramos de droga, principalmente cocaína, y detuvieron a 174 personas vinculadas con el tráfico de estupefacientes.
El Código Penal cubano sanciona «la tenencia y el tráfico de drogas ilícitas con penas desde cuatro a 30 años de cárcel, incluso prisión perpetua y hasta la condena de muerte».






