Moscú.- Al menos cuatro civiles rusos murieron y otros 28 resultaron heridos, incluyendo menores de edad, tras un ataque de drones ucranianos este viernes contra una refinería en la región de Riazán, ubicada a 200 kilómetros al sudeste de Moscú.
Lamentablemente, el número de muertos ascendió a cuatro personas, incluido un niño», informó el gobernador local, Pável Malkov, en su canal de MAX, el Telegram ruso.
Hasta el momento han sido hospitalizadas siete personas, incluyendo cuatro niños, según informó a la agencia TASS el asesor del ministro de Sanidad ruso, Alexéi Kuznetsov.
Debido al ataque terrorista del régimen de Kiev en Riazán, resultaron dañados dos edificios de viviendas. Restos de drones también cayeron en una empresa industrial», señaló.
Según el canal independiente ruso Astra, que publicó fotos de la ciudad en las que se ve un incendio de gran magnitud y densas columnas de humo, el ataque dañó la refinería de Riazán, perteneciente a la mayor petrolera rusa, Rosneft, con una capacidad de procesamiento de 17 millones de toneladas de crudo anuales.
Esta refinería ha sido atacada en múltiples ocasiones, puntualizó el medio, según el cual solo el año pasado sufrió nueve ataques.
Las autoridades locales tomaron la decisión de cancelar las clases presenciales. La medida, indicó Malkov, afecta a doce escuelas y más de 20 guarderías del distrito Oktiábrski, cercano a la instalación industrial.
Según informó el Ministerio de Defensa ruso, durante la pasada noche las defensas antiaéreas derribaron 355 drones ucranianos de ala fija sobre 17 regiones rusas, la anexionada península ucraniana de Crimea y los mares Azov y Caspio.
Las autoridades de Riazán informaron, por su parte, de la destrucción de casi un centenar de drones solo sobre esa región rusa.
Este masivo ataque ucraniano es la respuesta de Kiev a más de dos jornadas de ataques rusos ininterrumpidos, en los que fueron lanzados más de 1.500 drones y 56 misiles de distintos tipos.
- Hubo impactos en la mayoría de las regiones ucranianas, desde Zakarpatia hasta la de Járkov y también en Ivano-Frankivsk, Rivne, Volinia, Odesa, Poltava y Sumi, según denunció la víspera el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien solicitó más ayuda para reforzar las defensas antiaéreas ucranianas.






