SANTO DOMINGO.- El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, realizó este martes un recorrido de supervisión por el sector Las Lilas, en Los Tres Brazos, Santo Domingo Este, para constatar el avance del proyecto ‘Recuperación de la margen oriental del río Ozama’, que conlleva una inversión de 409.5 millones de pesos y se estima que impactará a 62,815 habitantes de la zona.
El proyecto está a cargo de la Unidad Ejecutora para la Readecuación de Barrios y Entornos (URBE), y está orientado a recuperar y sanear el borde del río, mejorar la infraestructura urbana y dignificar las condiciones de vida de miles de familias.
Paliza resaltó, en nota de prensa, que esta obra forma parte de la política integral del Gobierno para transformar comunidades vulnerables en espacios seguros, organizados y con oportunidades reales de desarrollo humano, mediante proyectos que combinan infraestructura, sostenibilidad ambiental e inclusión social.

El proyecto, respaldado por el decreto 521-25, contempla la creación de un corredor ambiental y social que integrará espacios públicos seguros, áreas verdes, infraestructura vial, equipamientos comunitarios y deportivos, así como servicios esenciales remozados y de nueva construcción.
Actualmente se ejecuta la primera etapa, que abarca aproximadamente 16,000 metros cuadrados de intervención urbana.
Los trabajos se desarrollan en coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el Servicio Nacional de Protección Ambiental (SENPA) y el Ayuntamiento de Santo Domingo Este, como parte de los esfuerzos del Gabinete Ozama-Isabela, iniciativa creada por la Presidencia para dirigir y transparentar las acciones de rescate, saneamiento y recuperación integral de estas cuencas hidrográficas.
En ese sentido, la coordinadora general de URBE, Rocío Vidal, aseguró que la obra avanza conforme al cronograma, priorizando la calidad de los trabajos y el acompañamiento social a las familias impactadas.
La intervención completa incluye 800 metros lineales a la orilla del río, cuya primera fase incluye construcción de una vía de 350 metros lineales, con estabilización de suelos y protección de márgenes.

Asimismo, contempla el remozamiento de infraestructuras comunitarias clave como el dispensario médico, el destacamento policial y canchas deportivas, junto con el mejoramiento del entorno residencial y el fortalecimiento de los servicios básicos.
El proyecto también incluye 5,800 metros cuadrados de áreas verdes y paisajismo, así como nuevas instalaciones comunitarias como un campo de béisbol infantil, un centro comunitario y parques recreativos.
Hasta la fecha, han sido demolidas 198 estructuras, entre viviendas y locales comerciales, y quedan 98 pendientes. Se estima que el proceso impactará un total de 365 familias, las cuales serán reubicadas e indemnizadas conforme a los levantamientos técnicos.






