Ciudad de México.- La Embajada de Estados Unidos en México respaldó este miércoles la acusación presentada en Nueva York contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios por presunta conspiración con el narcotráfico.
El señalamiento involucra a nueve funcionarios más, quienes habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa para facilitar el envío de narcóticos hacia Estados Unidos a cambio de sobornos y respaldo político.
La representación diplomática estadounidense indicó que, aunque no puede detallar el caso, mantiene su compromiso de investigar y sancionar la corrupción vinculada al crimen organizado cuando tenga jurisdicción.

Postura de Estados Unidos
Implicaciones del caso
En un comunicado, la embajada subrayó que combatir la delincuencia transnacional y la corrupción es una prioridad compartida entre ambos países.
Asimismo, reafirmó que Estados Unidos continuará aplicando leyes anticorrupción y promoviendo el respeto al Estado de derecho.
“La corrupción que facilita el crimen organizado será investigada y procesada”, indicó la sede diplomática, destacando su determinación en perseguir estos delitos.
También reiteró que seguirá colaborando con México para fortalecer la seguridad, la transparencia institucional y la rendición de cuentas.
La reacción ocurre después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunciara cargos formales por narcotráfico y armas contra Rocha Moya y otros funcionarios.
Según la acusación, los implicados habrían protegido operaciones del cártel, facilitando información y permitiendo el tráfico de drogas a cambio de sobornos millonarios.
Entre los señalados figuran el exsecretario de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez, y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, junto a otros mandos de seguridad.
El caso se produce en medio de una crisis de violencia en Sinaloa, vinculada a disputas internas del cártel tras la captura de Ismael El Mayo Zambada.
- Este hecho ocurrió luego de que Joaquín Guzmán López lo entregara a autoridades estadounidenses, intensificando el conflicto interno.
Desde entonces, la región ha registrado altos niveles de homicidios y desapariciones, evidenciando el impacto de la lucha entre facciones criminales.
Cabe destacar que el Cártel de Sinaloa fue incluido por Estados Unidos en 2025 en la lista de organizaciones consideradas terroristas, junto a otros grupos delictivos mexicanos.






