São Paulo.- El órgano antimonopolios de Brasil abrió este jueves, por unanimidad, un proceso administrativo para investigar a Google por presunto abuso de posición dominante en el uso de noticias en su buscador con inteligencia artificial (IA).
El caso se originó en 2019 y analiza la exhibición de noticias en plataformas del gigante tecnológico estadounidense sin remuneración a los medios de comunicación.
El uso de contenidos periodísticos sin pago ha cobrado mayor relevancia con el avance de la inteligencia artificial generativa.

Investigación antimonopolio
Evolución del caso
El CADE (Consejo Administrativo de Defensa Económica) aprobó enviar el caso a su Superintendencia General para profundizar en las investigaciones.
El objetivo es analizar cómo la evolución tecnológica ha impactado el mercado de búsquedas en internet.
Inicialmente, la Superintendencia había recomendado archivar el caso por falta de pruebas suficientes.
Sin embargo, el tribunal decidió reabrir el análisis debido a la complejidad del entorno digital.
El relator del caso, Gustavo Augusto, no consideró necesario avanzar en la investigación en un inicio.
El presidente interino del tribunal, Diogo Thomson, afirmó que el uso de IA generativa ha cambiado el escenario.
Esta tecnología permite sintetizar información directamente en la interfaz de búsqueda.
Según Thomson, esto altera la visibilidad y la monetización del contenido periodístico.
También señaló que los medios podrían depender estructuralmente de los buscadores para generar tráfico.
Esto crea una relación de dependencia digital entre Google y los medios de comunicación.
El tribunal planteó que la conducta de Google podría representar un posible abuso de posición dominante.
El análisis considera que la empresa obtiene beneficios del contenido creado por terceros sin compensación adecuada.
Además, se cuestiona la falta de una contraprestación proporcional hacia los medios.
Thomson advirtió que existe una ausencia de alternativas de negociación efectivas en el mercado.
- La propuesta fue respaldada por varios consejeros del CADE tras el cambio de postura del relator.
El caso ahora entra en una fase de investigación profunda sobre el impacto de la inteligencia artificial en el sector informativo.






