Ciudad de Guatemala, 15 abr (EFE).- El Ministerio de Salud de Guatemala confirmó este miércoles la muerte de cuatro bebés a causa de un brote de sarampión que continúa afectando al país.
Las autoridades reportaron dos nuevos fallecimientos en los departamentos de Quiché y Totonicapán, lo que eleva la preocupación por el avance de la enfermedad.
De acuerdo con los datos actualizados al 13 de abril de 2026, las últimas víctimas son dos niñas de 2 y 8 meses, que se suman a otros dos casos registrados previamente.

Víctimas y factores de riesgo
Avance del brote y respuesta sanitaria
Los primeros fallecimientos correspondieron a dos niños de 10 y 11 meses, reportados en los departamentos de Guatemala y Quiché.
Según las autoridades sanitarias, ninguno de los lactantes había completado el esquema de vacunación, debido a que aún no tenían la edad requerida.
La vacuna triple viral, que protege contra el sarampión, se aplica en el país a partir de los 12 meses de edad.
Los informes clínicos vinculan las muertes con complicaciones graves como neumonía, cardiopatías congénitas y distrés respiratorio.
Estas condiciones agravaron el estado de salud de los menores, aumentando el riesgo de desenlaces fatales en los casos reportados.
Desde el inicio de la emergencia en diciembre de 2025, el laboratorio nacional ha confirmado 4,709 casos positivos de la enfermedad.
El análisis epidemiológico indica que, aunque los bebés son más vulnerables, el 65 % de los contagios se concentra en adultos jóvenes.
Este grupo, de entre 15 y 39 años, actúa como el principal motor de transmisión debido a brechas de inmunización acumuladas.
El brote se originó en un retiro religioso multitudinario en Santiago Atitlán, donde asistieron más de 2,000 personas.
Entre los asistentes se identificó al llamado paciente cero, un ciudadano salvadoreño que marcó el inicio de la cadena de contagios.
Actualmente, Guatemala atraviesa el pico del brote, considerado el momento más crítico por el alto número de casos diarios.
- El Ministerio de Salud mantiene la alerta activa y refuerza las jornadas de vacunación para contener la propagación del virus.






