
ANNABA.-El papa León XIV aseguró este martes desde Annaba que Dios «no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios», en una declaración que llega un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo calificó de «débil» en política exterior.
Durante su segundo día de visita en Argelia, el pontífice visitó un centro de ancianos gestionado por religiosas, donde destacó el valor del servicio y la fraternidad como reflejo de la presencia divina.
Mensaje de fe y servicio
«Estoy contento porque Dios habita aquí, porque donde hay amor y servicio, allí está Dios», expresó el papa ante un grupo de religiosas y unos treinta ancianos. El centro, administrado por las Hermanitas de los Pobres, simboliza —según el pontífice— la esperanza en medio de un mundo marcado por conflictos.
El líder religioso subrayó que, pese a las guerras, la violencia y las injusticias, aún existen espacios donde prevalece el amor, lo que considera una señal de esperanza para la humanidad.
Crítica a la soberbia y defensa de los humildes
El papa León XIV enfatizó que «el corazón de nuestro Padre no está con los malvados», sino con «los pequeños y los humildes», quienes —afirmó— son los verdaderos protagonistas del Reino de Dios.
Sus palabras han sido interpretadas como una respuesta indirecta a las críticas de Trump, reforzando su postura de defensa de los valores cristianos frente a las tensiones políticas globales.
Contexto de la visita papal
La visita a Argelia forma parte de la primera etapa del viaje del papa por África y ha estado marcada por el cruce de declaraciones con el mandatario estadounidense. Antes de aterrizar, el pontífice aseguró que no teme a la administración Trump y reiteró su compromiso de alzar la voz contra la guerra.
El recorrido en Annaba concluirá con una misa en la basílica dedicada a San Agustín, figura clave en la tradición cristiana y estrechamente vinculada a esta región del norte africano.
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