El funcionario resaltó que estos recursos, canalizados a través del Fondo de Fomento a la Tecnificación del Sistema Nacional de Riego (Fotesir), forman parte de los esfuerzos orientados a fortalecer la producción agrícola nacional en un contexto internacional marcado por la incertidumbre, los conflictos geopolíticos y las dificultades en las cadenas de suministro.
Caamaño Vélez ofreció estas declaraciones tras depositar una ofrenda floral en el Altar de la Patria en el marco del quinto aniversario de la institución, donde ponderó el papel que viene desempeñando la TNR frente a los desafíos que enfrenta actualmente el sistema agroalimentario.
Indicó que el panorama global ha provocado un aumento en los costos de producción agrícola, especialmente por el encarecimiento de los hidrocarburos y los fertilizantes, así como por una creciente inestabilidad en el abastecimiento de productos esenciales.

Señaló que el mundo atraviesa un período de alta incertidumbre, en el que las interrupciones en las cadenas de suministro podrían seguir profundizándose y generar una subida sostenida en los precios de los alimentos a nivel internacional.
El titular de la TNR explicó que aunque la República Dominicana produce más del 80 % de los alimentos que consume, todavía mantiene una alta dependencia de insumos importados para sostener parte de la producción pecuaria.
Precisó que productos como la soya y el maíz, fundamentales para la alimentación de aves y cerdos siguen siendo claves para la producción nacional de pollo, huevos y carne de cerdo, por lo que cualquier alteración en su disponibilidad impactaría directamente el costo y acceso a estos alimentos.
“Producimos la totalidad del pollo, los huevos y la carne de cerdo que consume el país, pero dependemos en gran medida de insumos importados para sostener esa producción. Un desabastecimiento de estos productos impactaría directamente la disponibilidad y el costo de la proteína básica del pueblo dominicano”, expresó.

Caamaño Vélez sostuvo que la tecnificación del riego debe asumirse como una herramienta estratégica para fortalecer la capacidad productiva del país y garantizar la seguridad agroalimentaria ante escenarios internacionales adversos.
Asimismo, afirmó que la institución continuará impulsando iniciativas que permitan elevar la eficiencia de los sistemas de riego y reforzar la sostenibilidad del sector agrícola nacional.
“El riego no es un fin en sí mismo, sino una estrategia para garantizar la seguridad alimentaria. Como institución, estamos preparados para asumir el rol que nos corresponde dentro de esta necesaria transformación del sistema agroalimentario nacional”, manifestó.