Santo Domingo- En un movimiento estratégico para frenar la expansión de nuevas sustancias psicoactivas, República Dominicana dejó constituido este viernes el primer “Equipo de Desmantelamiento de Laboratorios Clandestinos” de la región.
La unidad, fruto de una alianza entre el Gobierno dominicano y los Estados Unidos, tiene como misión principal intervenir centros de fabricación de metanfetaminas y opioides sintéticos, con especial énfasis en la amenaza emergente del fentanilo.
El acto de clausura del primer ciclo de entrenamiento estuvo encabezado por la embajadora estadounidense, Leah Campos, y el presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), vicealmirante José M. Cabrera Ulloa.

Durante la ceremonia, se destacó que esta iniciativa posiciona al país a la vanguardia en materia de prevención y seguridad, al ser la primera nación del área en contar con una fuerza especializada capaz de manejar los altos riesgos químicos y explosivos que representan estas infraestructuras criminales.
Bajo estándares internacionales de manejo de materiales peligrosos (HazMat), el equipo opera mediante una estructura multidisciplinaria que involucra a la Procuraduría General de la República, el INACIF y organismos de emergencia como el COE y el Sistema 9-1-1.
Esta cohesión institucional busca no solo el desmantelamiento físico de los laboratorios, sino también la preservación de pruebas forenses y la mitigación de daños ambientales y sanitarios en las comunidades afectadas por el narcotráfico sintético.

La capacitación fue impartida por instructores de la firma internacional NOBLE y contó con el financiamiento de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL). El entrenamiento responde al cambio de paradigma en el tráfico global de drogas, donde la producción de estupefacientes químicos ha comenzado a desplazar o complementar a las drogas de origen natural debido a su bajo costo de producción y alta potencia.
Al acto asistieron además el director del Departamento Nacional de Investigaciones (DNI), Luis Soto, y la directora del INL, Rebecca Marquez. Con la puesta en marcha de esta unidad, las autoridades dominicanas refuerzan el blindaje del territorio nacional frente a la diversificación del crimen organizado transnacional, asegurando una capacidad de respuesta inmediata ante cualquier indicio de fabricación local de estupefacientes de alta peligrosidad.






