La 81.ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, celebrada en la ciudad de Nueva York del 22 al 28 de septiembre, en la que participaron 130 de los 193 jefes de Estado miembros de dicha entidad, tuvo como consigna principal: “Restaurar la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que cumplan para todos”. Se trata de un evento que sirve como escenario para plantear problemáticas locales y regionales que amenazan la paz y la prosperidad de los Estados miembros.
La ONU se fundó el 24 de octubre de 1945, teniendo como mentor inicial al presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt. La Carta fue ratificada por la Unión Soviética, la República Popular China, Francia y el Reino Unido, para un total de 51 miembros fundadores. Tienen derecho a vetar cualquier decisión de la Asamblea cinco países: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y el Reino Unido. El mayor contribuyente financiero de la Organización ha sido Estados Unidos de Norteamérica, así como el mayor donante para fondos y aportes voluntarios.
La Organización Mundial de la Salud es una entidad dependiente de la ONU. La administración republicana estadounidense, en 2025, decidió abandonar dicha entidad sanitaria, llevándola a una bancarrota económica que limita su capacidad de responder a urgentes problemas sanitarios en el mundo. La salida estadounidense del Acuerdo de París sobre cambio climático, que pretendía limitar el calentamiento global por debajo de 2 grados Celsius, representa un duro revés para dicho proyecto mundial.
La guerra de Ucrania, iniciada en febrero de 2022, seguida de las sanciones de la Unión Europea y Estados Unidos contra la Federación Rusa, ha desestabilizado la paz que por décadas caracterizó a Europa después de la Segunda Guerra Mundial. El conflicto bélico en el Medio Oriente ha generado un aumento en el precio de los combustibles en varios continentes. El rearme de Japón y el proyecto independentista de Taiwán proyectan nubarrones de guerra que ensombrecen al Asia. La visita del presidente chino Xi Jinping a la Casa Blanca, del 23 al 25 de septiembre de 2025, ha servido para que los dos máximos dirigentes mundiales contribuyan a la estabilidad universal. El premier chino habría mostrado su línea roja referente a la isla de Taiwán, considerada por Pekín como parte integral de su territorio. Los chinos también consideran que la competencia comercial debe regirse por los criterios internacionales establecidos.
El denominado “Escudo de las Américas” envía señales de militarización en Latinoamérica, así como criterios hegemónicos que contrastan con el multilateralismo por el que abogan las naciones que constituyen los denominados BRICS, que son: Brasil, la India, Sudáfrica, la República Popular China, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Etiopía e Irán.
El imperio de la fuerza militar, en lugar del consenso pacifista por el que abogan el Vaticano y numerosos pueblos del mundo, es una real amenaza mundial. Vivimos un momento crítico existencial universal. La amenaza del dominio de la inteligencia artificial en los sistemas de defensa de las potencias mundiales nos pone a merced del algoritmo más avanzado. Hoy sabemos dónde y cuándo nos acostamos; mas, no podemos predecir si amanecemos vivos y sanos.