Nairobi.– Al menos cuatro personas murieron y otras treinta resultaron heridas este lunes durante las protestas registradas en Kenia por el aumento del precio del combustible, informó el ministro de Interior, Kipchumba Murkomen, que acusó a líderes políticos de orquestar los disturbios y confirmó el arresto de casi 350 personas.
Es lamentable que hayamos perdido a cuatro kenianos en la violencia de hoy, que también dejó más de treinta personas heridas. Es de lamentar que haya políticos en este país que midan el éxito de la oposición al Gobierno por el número de vidas inocentes perdidas», dijo Murkomen en rueda de prensa.
El ministro detalló que los actos de violencia incluyeron saqueos, bloqueos de carreteras y destrucción de bienes, y advirtió que la interrupción del transporte y el comercio solo sirve para «empeorar la situación» económica.
También denunció supuestos ataques coordinados por parte de «elementos criminales desplegados por políticos deshonestos».
Las autoridades ordenaron intensificar las operaciones de seguridad y detuvieron a 348 presuntos responsables de los disturbios.
Miles de personas movilizadas por los gremios de la Alianza del Sector del Transporte (TSA) y la Asociación de Propietarios de Matatus (MOA) bloquearon los accesos a ciudades con barricadas y quemaron neumáticos para protestar por el histórico aumento del 23,5 % en el coste del diésel, anunciado por el Gobierno keniano.
Esta situación desembocó en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que utilizaron gases lacrimógenos y arrestaron a manifestantes en el centro de Nairobi y otras áreas importantes del país.
En algunos sectores de la capital, la Policía recurrió al uso de grúas para remolcar «matatus» —microbuses y furgonetas— estacionados en horizontal para obstaculizar el paso vehicular.
La huelga nacional frenó el Corredor Norte de Kenia, con bloqueos en la costa del país y en la región occidental, así como en todo el cinturón metropolitano que rodea a Nairobi.
Los transportistas también cortaron las rutas neurálgicas de las regiones central y oriental, vías que funcionan como puntos de entrada y salida para el abastecimiento de mercancías, alimentos y combustible hacia la capital.
Para tratar de mitigar la crisis de fondo, el Gobierno, a través del Tesoro Nacional y los ministerios de Energía y Transporte, mantiene un diálogo abierto con los representantes del sector del transporte para buscar vías que alivien la presión del aumento de los precios.
Los sindicatos anunciaron un incremento del 50 % en el coste de los pasajes públicos en todo el país para poder cubrir el precio del combustible.
El Gobierno keniano achaca el encarecimiento del combustible al conflicto entre Estados Unidos e Irán y al bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía por la que transita el 20 % del petróleo mundial.
Pese al alto el fuego acordado en abril, el tráfico marítimo internacional sigue paralizado por un doble bloqueo militar en la región, lo que ha disparado los costes logísticos globales.






