Las bases trumpistas empiezan a rebelarse contra el mandatario por su intervención en Irán (Ilustración: El Nuevo Diario)
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WASHINGTON. – Algunas de las voces más representativas de las bases del presidente estadounidense, Donald Trump, el conocido como movimiento MAGA (sigla en inglés de «Hacer grande a EE.UU. de nuevo»), han comenzado a cuestionar en público la intervención estadounidense en Irán.
La periodista y podcastera Megyn Kelly, y los comentaristas políticos conservadores Tucker Carlson y Matt Walsh se encuentran entre las principales figuras que han expresado su malestar por la situación.
Kelly, expresentadora de Fox News, ya denunció el lunes que tenía “serias dudas” sobre el ataque a Irán lanzado por Estados Unidos e Israel.
Un día después, las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en el Capitolio incrementaron las críticas.
Rubio aseguró que Washington supo de antemano «que habría una acción israelí» contra Irán y «que eso precipitaría un ataque contra las fuerzas estadounidenses».
Estas palabras han reforzado una idea que ya de por sí tiene peso en el entorno ultraconservador estadounidense -el Gobierno Trump se pliega exceso a los deseos de Israel- y, en este caso, hacen pensar al entorno MAGA que ha sido directamente el primer ministro, Benjamin Netanyahu, el que ha tomado por EE.UU. la decisión de atacar a Irán.
El periodista Carlson apuntó en su podcast que «es difícil decir esto, pero Estados Unidos no tomó la decisión aquí. Benjamin Netanyahu la tomó”.
En el mismo sentido se pronunció Matt Walsh, que escribió en su cuenta de X que Rubio «nos está diciendo sin rodeos que estamos en guerra con Irán porque Israel nos obligó. Esto es básicamente lo peor que podría haber dicho».
Trump centró buena parte de la campaña electoral que lo llevó de nuevo a la Casa Blanca en rechazar la intervención de Estados Unidos en guerras extranjeras y apostando por unas políticas centradas en mejorar la vida de los estadounidenses.
“No enviaré a nuestros hijos e hijas a luchar en una guerra en un país del que nunca han oído hablar. No lo haremos. Vamos a traer a nuestras tropas a casa y nos centraremos en Estados Unidos Primero”, aseguraba en mítines y entrevistas antes de imponerse en las urnas en noviembre de 2024.
El rechazo a la participación en la intervención en Oriente Medio y las dudas sobre el tiempo que pueda prolongarse, también alcanzan a algunos legisladores, como el republicano por Tennesee, Tim Burchett, que esta semana ha señalado que los “votantes MAGA” deberían estar preocupados por si la intervención militar en Irán se convierte en “otra guerra eterna”.
«Yo diría que sigan preocupados. Estén alerta. Manténgannos alerta y honestos en este asunto», aseguró Burchett a un periodista en el Congreso en una clara señal del malestar que se extiende por el mundo MAGA y que puede resultar costoso políticamente para Trump, que encara en noviembre unas elecciones de medio mandato en la que los republicanos se juegan mantener su exigua mayoría en el Congreso.
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