{"id":67696,"date":"2026-09-06T08:18:04","date_gmt":"2026-09-06T08:18:04","guid":{"rendered":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/2026\/09\/06\/senor-warsh-y-senor-valdez-suban-las-tasas-de-interes-ahora\/"},"modified":"2026-09-06T08:18:04","modified_gmt":"2026-09-06T08:18:04","slug":"senor-warsh-y-senor-valdez-suban-las-tasas-de-interes-ahora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/2026\/09\/06\/senor-warsh-y-senor-valdez-suban-las-tasas-de-interes-ahora\/","title":{"rendered":"Se\u00f1or Warsh y se\u00f1or Valdez, suban las tasas de inter\u00e9s ahora"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>                                                                                            <!-- --><\/p>\n<p class=\"paragraph\">El 12 de junio de 1987, <b>Ronald Reagan<\/b> se encontraba frente a la Puerta de Brandeburgo, en Berl\u00edn Occidental, cuando pronunci\u00f3 la frase que terminar\u00eda definiendo aquel discurso: \u201c\u00a1Se\u00f1or Gorbachov, derribe este muro!\u201d. \u00daltimamente he estado pensando en ese mismo sentido de urgencia, aunque en un contexto completamente diferente. Mi mensaje de hoy est\u00e1 dirigido a dos banqueros centrales: <b>se\u00f1or Warsh y se\u00f1or Valdez<\/b>, suban las tasas de inter\u00e9s ahora.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">No siempre sostuve esta posici\u00f3n. Cuando los precios de las materias primas comenzaron a aumentar, consider\u00e9 que la paciencia era la respuesta correcta, y todav\u00eda creo que los bancos centrales deben actuar con cautela frente a los choques de oferta. He trabajado lo suficiente con datos econ\u00f3micos y modelos econom\u00e9tricos para saber que la primera reacci\u00f3n no siempre es la correcta. La pol\u00edtica monetaria opera con rezagos, en ocasiones bastante prolongados, y subir las <b>tasas de inter\u00e9s<\/b> no produce un barril adicional de petr\u00f3leo, no reabre una ruta mar\u00edtima interrumpida ni pone fin a un conflicto geopol\u00edtico. Si el precio del petr\u00f3leo aumenta como consecuencia de una interrupci\u00f3n temporal de la oferta, debilitar agresivamente la demanda interna podr\u00eda llevar a un banco central a combatir el problema equivocado y, al mismo tiempo, imponer costos innecesarios a los hogares y las empresas.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Durante un tiempo, esa fue mi principal preocupaci\u00f3n, pero la paciencia tiene l\u00edmites y los hechos han cambiado. El conflicto que involucra a Ir\u00e1n se parece cada vez menos a una perturbaci\u00f3n transitoria y m\u00e1s a una situaci\u00f3n que podr\u00eda prolongarse m\u00e1s all\u00e1 de este a\u00f1o, mientras que la <b>guerra en Ucrania<\/b> contin\u00faa sin una soluci\u00f3n a la vista. Los mercados energ\u00e9ticos est\u00e1n absorbiendo riesgos geopol\u00edticos provenientes de varios frentes simult\u00e1neamente. La pregunta que sigo haci\u00e9ndome ya no es si estamos experimentando un choque de oferta, porque evidentemente lo estamos, sino qu\u00e9 ocurre cuando ese choque se prolonga lo suficiente como para comenzar a influir en el proceso general de formaci\u00f3n de precios. Es precisamente en ese momento cuando la conducci\u00f3n de la pol\u00edtica monetaria se vuelve mucho m\u00e1s compleja.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La <b>Reserva Federal<\/b> ya enfrenta una inflaci\u00f3n que permanece por encima de su objetivo del 2 %. El presidente Kevin Warsh reconoci\u00f3 en Jackson Hole que la inflaci\u00f3n contin\u00faa siendo demasiado elevada. De acuerdo con sus declaraciones de agosto, el \u00edndice de precios PCE, la medida de inflaci\u00f3n preferida por la Reserva Federal, registraba un aumento interanual del 3,7 %, mientras que el rango objetivo de la tasa de fondos federales permanec\u00eda entre el 3,50 % y el 3,75 % despu\u00e9s de la reuni\u00f3n de julio. Esas cifras por s\u00ed solas justifican cautela, pero considero que concentrarse exclusivamente en la tasa agregada de inflaci\u00f3n deja fuera una parte importante de lo que est\u00e1 ocurriendo debajo de la superficie.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Cuando intento comprender las presiones inflacionarias subyacentes, encuentro particularmente \u00fatil desagregar el \u00edndice de precios PCE en sus 199 componentes individuales, en lugar de depender exclusivamente del dato general. Durante los \u00faltimos doce meses, el 54 % de los bienes y servicios incluidos en la canasta del PCE registr\u00f3 aumentos de precios superiores al 3 %. Es cierto que esto representa una mejor\u00eda considerable respecto del m\u00e1ximo posterior a la pandemia, cuando aproximadamente el <b>77 % de los componentes<\/b> aumentaba a tasas superiores al 3 %, pero todav\u00eda estamos lejos del comportamiento observado antes de la pandemia.\u00a0<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Durante las dos d\u00e9cadas que la precedieron, la proporci\u00f3n comparable promedi\u00f3 apenas alrededor del 32 %. En otras palabras, la inflaci\u00f3n ya no tiene la amplitud que alcanz\u00f3 durante la peor etapa del episodio pospandemia, pero contin\u00faa siendo considerablemente m\u00e1s generalizada de lo que hist\u00f3ricamente consider\u00e1bamos normal.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Esta diferencia es importante porque modifica mi manera de evaluar cu\u00e1l deber\u00eda ser la respuesta de la pol\u00edtica monetaria. Si la inflaci\u00f3n estuviera siendo impulsada casi exclusivamente por el petr\u00f3leo, la gasolina o un peque\u00f1o grupo de materias primas, me sentir\u00eda mucho m\u00e1s c\u00f3modo esperando. Por regla general, los bancos centrales deber\u00edan evitar responder autom\u00e1ticamente a movimientos temporales de precios relativos provocados por factores externos. Sin embargo, cuando m\u00e1s de la mitad de los componentes de la canasta del PCE ya registra <b>aumentos superiores al 3 %,<\/b> resulta m\u00e1s dif\u00edcil sostener que el problema inflacionario est\u00e1 limitado a la energ\u00eda o a unos pocos sectores afectados por restricciones de oferta. El nuevo choque de materias primas, por tanto, no est\u00e1 llegando a una econom\u00eda en la que las presiones inflacionarias subyacentes se hayan normalizado por completo, sino a una en la que todav\u00eda permanecen inusualmente extendidas en comparaci\u00f3n con los patrones hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Los <b>aumentos de los precios energ\u00e9ticos<\/b> tampoco permanecen contenidos dentro del componente de energ\u00eda de un \u00edndice de inflaci\u00f3n. Un petr\u00f3leo m\u00e1s caro termina filtr\u00e1ndose hacia el transporte, la log\u00edstica, la manufactura, la producci\u00f3n de alimentos y los servicios. Los efectos de primera ronda son relativamente f\u00e1ciles de identificar; los de segunda ronda son mucho m\u00e1s dif\u00edciles de detectar hasta que comienzan a aparecer en los salarios, los contratos y las decisiones empresariales sobre precios. Las empresas ajustan sus precios para proteger sus m\u00e1rgenes, los trabajadores negocian salarios tomando en consideraci\u00f3n sus expectativas sobre el costo de vida futuro y los consumidores modifican su comportamiento cuando comienzan a creer que una inflaci\u00f3n m\u00e1s alta ser\u00e1 persistente. Cuando ese proceso adquiere fuerza, el banco central ya no est\u00e1 respondiendo simplemente a un choque petrolero, sino al riesgo de que la inflaci\u00f3n se incorpore al proceso general de formaci\u00f3n de precios.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Despu\u00e9s de la pandemia vivimos una versi\u00f3n de este mismo debate. Al principio, el argumento a favor de la paciencia era razonable: las f\u00e1bricas hab\u00edan cerrado, las cadenas de suministro estaban interrumpidas, los costos del transporte mar\u00edtimo se hab\u00edan disparado y las econom\u00edas reabr\u00edan a ritmos diferentes. Exist\u00edan razones leg\u00edtimas para pensar que buena parte de la inflaci\u00f3n desaparecer\u00eda a medida que esas distorsiones se normalizaran, y una parte efectivamente desapareci\u00f3. El problema fue que las autoridades tardaron demasiado en reconocer que la naturaleza de la inflaci\u00f3n estaba cambiando. Lo que comenz\u00f3 principalmente como un problema de oferta termin\u00f3 extendi\u00e9ndose al resto de la econom\u00eda y, para cuando los bancos centrales respondieron con mayor firmeza, recuperar la estabilidad de precios requiri\u00f3 incrementos de tasas mucho mayores.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La Rep\u00fablica Dominicana ofrece un contraste interesante. En noviembre de 2021, el <b>Banco Central de la Rep\u00fablica Dominicana<\/b> elev\u00f3 su tasa de pol\u00edtica monetaria en 50 puntos b\u00e1sicos, del 3 % al 3,5 %, mientras que la Reserva Federal no comenz\u00f3 a incrementar la tasa de fondos federales hasta marzo de 2022. No creo que los bancos centrales deban repetir decisiones simplemente porque funcionaron durante un episodio inflacionario anterior, especialmente porque el entorno econ\u00f3mico actual es claramente diferente del de 2021. Sin embargo, existe una lecci\u00f3n \u00fatil en la respuesta m\u00e1s temprana del BCRD: esperar hasta tener absoluta certeza tambi\u00e9n constituye una decisi\u00f3n de pol\u00edtica monetaria y, en determinadas circunstancias, el costo de esperar puede terminar siendo superior al de actuar.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Hoy, la inflaci\u00f3n en la Rep\u00fablica Dominicana vuelve a merecer especial atenci\u00f3n. La inflaci\u00f3n interanual <b>alcanz\u00f3 el 5,47 % en julio<\/b>, superando el l\u00edmite superior del rango meta de 4 % \u00b1 1 punto porcentual establecido por el Banco Central, mientras que la inflaci\u00f3n subyacente se situ\u00f3 en el 4,96 %. A pesar de ello, el BCRD mantuvo su tasa de pol\u00edtica monetaria en el 5,25 % en agosto. Hace algunos meses probablemente habr\u00eda respaldado esa decisi\u00f3n sin demasiadas reservas, pero hoy me resulta m\u00e1s dif\u00edcil hacerlo porque el entorno internacional ha cambiado y ha aumentado el riesgo de que las presiones sobre los precios de las materias primas sean m\u00e1s persistentes.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La Rep\u00fablica Dominicana es una econom\u00eda peque\u00f1a, abierta e importadora de <b>petr\u00f3leo<\/b>, lo que hace que la evoluci\u00f3n de los mercados energ\u00e9ticos internacionales tenga especial relevancia para la inflaci\u00f3n interna. Cuando aumenta el precio del petr\u00f3leo, sus efectos terminan reflej\u00e1ndose en el transporte, los costos de producci\u00f3n, los presupuestos familiares y los precios de otros bienes y servicios. El canal cambiario puede complicar a\u00fan m\u00e1s el panorama. Para la econom\u00eda dominicana, la inflaci\u00f3n importada no es un concepto abstracto; eventualmente aparece en las facturas de las empresas, los costos de transporte, las decisiones de producci\u00f3n y, finalmente, en los precios que los consumidores enfrentan a diario.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Existe, por supuesto, un argumento serio del otro lado que no debe ser ignorado. Las tasas de inter\u00e9s m\u00e1s altas encarecen el cr\u00e9dito, pueden desalentar la inversi\u00f3n empresarial, endurecen las condiciones del financiamiento hipotecario y de consumo y, eventualmente, pueden desacelerar la actividad econ\u00f3mica. Si los precios de las materias primas disminuyeran repentinamente como consecuencia de una reducci\u00f3n de las tensiones geopol\u00edticas, los bancos centrales podr\u00edan descubrir que endurecieron la pol\u00edtica monetaria justo cuando el choque original comenzaba a desaparecer. El BCRD, adem\u00e1s, espera que la inflaci\u00f3n converja hacia su rango meta, mientras que las expectativas inflacionarias permanecen relativamente ancladas, y ambos factores deben tener un peso considerable en cualquier decisi\u00f3n de pol\u00edtica monetaria. Los bancos centrales no deber\u00edan abandonar sus proyecciones ni modificar su postura cada vez que se mueve el <b>precio del petr\u00f3leo.<\/b><\/p>\n<p class=\"paragraph\">Al mismo tiempo, toda proyecci\u00f3n depende de determinados supuestos, y esos supuestos tienen que ser reconsiderados cuando cambian las circunstancias. Si el conflicto que involucra a Ir\u00e1n contin\u00faa el pr\u00f3ximo a\u00f1o, la guerra en Ucrania permanece sin soluci\u00f3n y los mayores costos energ\u00e9ticos persisten el tiempo suficiente para afectar las negociaciones salariales y las decisiones empresariales sobre precios, el panorama inflacionario podr\u00eda terminar siendo considerablemente diferente del que muestran las proyecciones actuales. La preocupaci\u00f3n aumenta cuando ese nuevo choque de materias primas llega en un momento en que las presiones inflacionarias subyacentes en Estados Unidos contin\u00faan siendo m\u00e1s amplias de lo que sugieren los patrones hist\u00f3ricos. En esas circunstancias, esperar evidencias definitivas de efectos de segunda ronda podr\u00eda significar no actuar hasta que esos mismos efectos ya se encuentren incorporados en las expectativas.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Esta es la raz\u00f3n por la cual mi posici\u00f3n ha cambiado. Preferir\u00eda que tanto la <b>Reserva Federal<\/b> como el BCRD realizaran un ajuste moderado ahora, en lugar de esperar hasta que un deterioro de las expectativas inflacionarias los obligue a realizar uno mucho mayor posteriormente. Un incremento de 25 puntos b\u00e1sicos obviamente no resolver\u00e1 un choque de oferta energ\u00e9tica, ni debemos pretender que la pol\u00edtica monetaria puede solucionar conflictos geopol\u00edticos. El prop\u00f3sito ser\u00eda reforzar la credibilidad de la meta de inflaci\u00f3n y enviar una se\u00f1al a los mercados, las empresas y los hogares de que los bancos centrales no permitir\u00e1n que un choque externo inicialmente transitorio termine convirti\u00e9ndose en un problema persistente de inflaci\u00f3n interna.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Despu\u00e9s de a\u00f1os trabajando con <b>datos econ\u00f3micos<\/b>, estoy cada vez m\u00e1s convencido de que la pol\u00edtica monetaria tiene tanto que ver con el comportamiento y las expectativas como con la \u00faltima lectura de inflaci\u00f3n. Los hogares y las empresas toman decisiones no solamente en funci\u00f3n de los precios actuales, sino tambi\u00e9n de lo que esperan que ocurra con ellos dentro de seis meses o un a\u00f1o. Una vez que esas expectativas comienzan a incorporarse en las negociaciones salariales, los contratos, las decisiones de inversi\u00f3n y las estrategias de fijaci\u00f3n de precios, devolver la inflaci\u00f3n a su objetivo se vuelve considerablemente m\u00e1s dif\u00edcil y costoso para la econom\u00eda.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Existe una conocida observaci\u00f3n, frecuentemente atribuida a Mark Twain, seg\u00fan la cual la historia no se repite, pero rima. No creo que 2026 sea una repetici\u00f3n de 2021, porque los choques son diferentes, las tasas de inter\u00e9s son distintas y la econom\u00eda mundial opera bajo otras condiciones. Sin embargo, encuentro una rima familiar en el debate actual. Una vez m\u00e1s, los bancos centrales tienen que decidir si un choque inflacionario externo desaparecer\u00e1 por s\u00ed solo si esperan el tiempo suficiente, y nuevamente el argumento a favor de la paciencia es intelectualmente defendible. El riesgo consiste en que las autoridades contin\u00faen debatiendo si la inflaci\u00f3n es transitoria mientras el proceso que puede convertirla en persistente ya est\u00e1 en marcha.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La lecci\u00f3n que extraigo de la <b>experiencia pospandemia<\/b> no es que los bancos centrales deban reaccionar agresivamente ante cada incremento de los precios de las materias primas, sino que la paciencia debe estar condicionada por la evidencia. Cuando la inflaci\u00f3n permanece por encima de la meta, las presiones subyacentes sobre los precios contin\u00faan siendo inusualmente generalizadas y los acontecimientos geopol\u00edticos amenazan con prolongar el choque de las materias primas, el balance entre esperar y actuar comienza a cambiar. La historia quiz\u00e1s no se est\u00e9 repitiendo, pero encuentro suficientes similitudes como para evitar cometer dos veces el mismo error. Por esa raz\u00f3n, mi mensaje de hoy es claro: se\u00f1or Warsh y se\u00f1or Valdez, suban las tasas de inter\u00e9s ahora.<\/p>\n<div class=\"c-detail__box \">\n<article class=\"c-detail__sumario \">\n<figure class=\"c-detail__sumario__thumb\" style=\"display: block;\">\n            <a href=\"#\" title=\"\">\n                <picture data-size=\"w:140,h:140\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.hoy.com.do\/files\/related_image\/files\/fp\/uploads\/2026\/08\/27\/6a90920ba6ec4.r_d.1725-1150.jpeg\" data-full-src=\"https:\/\/imagenes.hoy.com.do\/uploads\/2026\/08\/27\/6a90920ba6ec4.jpeg\">\n                    <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"140\" height=\"140\" alt=\"Caracas\" src=\"https:\/\/imagenes.hoy.com.do\/uploads\/2026\/08\/27\/6a90920ba6ec4.jpeg\"\/>\n                <\/picture>\n            <\/a><br \/>\n        <\/figure>\n<\/article>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El 12 de junio de 1987, Ronald Reagan se encontraba frente a&hellip;\n","protected":false},"author":1,"featured_media":65952,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-67696","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-deporte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67696"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67696\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/65952"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}