{"id":66132,"date":"2026-08-30T09:20:35","date_gmt":"2026-08-30T09:20:35","guid":{"rendered":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/2026\/08\/30\/dolarizar-venezuela-estabilidad-monetaria-o-estrategia-geoeconomica\/"},"modified":"2026-08-30T09:20:35","modified_gmt":"2026-08-30T09:20:35","slug":"dolarizar-venezuela-estabilidad-monetaria-o-estrategia-geoeconomica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/2026\/08\/30\/dolarizar-venezuela-estabilidad-monetaria-o-estrategia-geoeconomica\/","title":{"rendered":"Dolarizar Venezuela: \u00bfestabilidad monetaria o estrategia geoecon\u00f3mica?"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>                                                                                            <!-- --><\/p>\n<p class=\"paragraph\">La dolarizaci\u00f3n vuelve a ocupar un lugar central en el debate econ\u00f3mico sobre Venezuela. <b>Steve H. Hanke<\/b>, profesor de Econom\u00eda Aplicada de la Universidad Johns Hopkins y uno de los m\u00e1s reconocidos defensores de las cajas de conversi\u00f3n y la dolarizaci\u00f3n, sostiene desde hace a\u00f1os que el pa\u00eds deber\u00eda abandonar el bol\u00edvar y adoptar el d\u00f3lar estadounidense. Su razonamiento es sencillo: despu\u00e9s de a\u00f1os de inestabilidad monetaria y de p\u00e9rdida de confianza en la moneda nacional, Venezuela necesita un marco monetario capaz de recuperar la credibilidad e imponer la disciplina que los sucesivos gobiernos no han logrado mantener.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Conozco el argumento de Hanke m\u00e1s all\u00e1 de sus trabajos publicados, pues fue mi profesor de <b>Pol\u00edtica Monetaria<\/b> durante mis estudios de maestr\u00eda en Econom\u00eda Aplicada en Johns Hopkins, donde dedicamos considerable tiempo a discutir reg\u00edmenes monetarios, crisis cambiarias, inflaci\u00f3n y las condiciones institucionales necesarias para alcanzar la estabilidad monetaria. Una lecci\u00f3n de aquellas discusiones me ha resultado particularmente relevante: sustituir una moneda puede restablecer la disciplina monetaria y proporcionar un ancla nominal cre\u00edble, pero no puede, por s\u00ed solo, reparar las instituciones ni corregir las pol\u00edticas fiscales que destruyeron la confianza en esa moneda. Esta distinci\u00f3n resulta especialmente importante al analizar las circunstancias econ\u00f3micas de Venezuela.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La evidencia sobre la dolarizaci\u00f3n es m\u00e1s compleja de lo que a veces reconocen tanto sus defensores como sus cr\u00edticos, sobre todo porque los beneficios asociados con la estabilidad monetaria deben sopesarse frente a la p\u00e9rdida de flexibilidad que supone renunciar a una moneda nacional. <b>Sebasti\u00e1n Edwards<\/b> e <b>Igal Magendzo<\/b>, en sus estudios sobre las econom\u00edas dolarizadas, encontraron niveles de inflaci\u00f3n considerablemente m\u00e1s bajos que en pa\u00edses comparables que conservaron sus propias monedas, aunque sus resultados sobre crecimiento y volatilidad macroecon\u00f3mica son menos concluyentes y var\u00edan seg\u00fan la metodolog\u00eda utilizada.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La dolarizaci\u00f3n impone disciplina precisamente porque reduce la discrecionalidad monetaria de las autoridades, ya que un gobierno que no puede emitir la moneda que utiliza tampoco puede financiar d\u00e9ficits fiscales persistentes mediante una expansi\u00f3n monetaria ilimitada. Esa disciplina, sin embargo, tiene un precio: el pa\u00eds renuncia a una pol\u00edtica monetaria independiente, pierde el tipo de cambio como mecanismo para absorber perturbaciones externas y limita significativamente la capacidad tradicional del banco central para actuar como prestamista de \u00faltima instancia durante per\u00edodos de tensi\u00f3n financiera.<\/p>\n<p class=\"paragraph\"><b>Ecuador<\/b> ofrece un ejemplo \u00fatil tanto de las posibilidades como de las limitaciones de este tipo de r\u00e9gimen. Cuando adopt\u00f3 el d\u00f3lar en el a\u00f1o 2000, el pa\u00eds atravesaba una profunda <b>crisis bancaria, fiscal<\/b> <b>y cambiaria<\/b>, mientras la inflaci\u00f3n se aceleraba y la confianza en el sucre se hab\u00eda deteriorado considerablemente. La dolarizaci\u00f3n contribuy\u00f3 a recuperar la confianza y, con el tiempo, a reducir la inflaci\u00f3n, pero el cambio de moneda no oper\u00f3 de manera aislada. Las reformas bancarias, las medidas fiscales y el apoyo financiero internacional tambi\u00e9n formaron parte del proceso de estabilizaci\u00f3n, raz\u00f3n por la cual resulta dif\u00edcil atribuir exclusivamente a la adopci\u00f3n del d\u00f3lar la posterior recuperaci\u00f3n de la estabilidad macroecon\u00f3mica ecuatoriana.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La experiencia de Ecuador demuestra que una moneda cre\u00edble puede proporcionar un ancla fundamental sin constituir por s\u00ed misma un programa econ\u00f3mico completo, especialmente cuando los problemas subyacentes trascienden la pol\u00edtica monetaria y alcanzan la gesti\u00f3n fiscal, las instituciones financieras y la propia estructura de la econom\u00eda. En Venezuela, adoptar el d\u00f3lar podr\u00eda impedir que el Banco Central de Venezuela financie los d\u00e9ficits gubernamentales mediante la creaci\u00f3n de dinero, proporcionar a hogares y empresas una unidad de cuenta cre\u00edble y quiz\u00e1s acelerar la recuperaci\u00f3n de la intermediaci\u00f3n financiera. Sin embargo, no reparar\u00eda la deteriorada infraestructura de PDVSA, recapitalizar\u00eda por s\u00ed sola el sistema bancario, impondr\u00eda autom\u00e1ticamente disciplina fiscal, restablecer\u00eda la confianza en los derechos de propiedad ni convencer\u00eda a los inversionistas extranjeros de que sus contratos ser\u00e1n respetados.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Venezuela, sin embargo, no es simplemente otro pa\u00eds que enfrenta las consecuencias del fracaso de su moneda, porque bajo su territorio se encuentra un activo que modifica sustancialmente la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica y geopol\u00edtica de esta discusi\u00f3n: aproximadamente <b>303.000 millones de barriles de reservas probadas de petr\u00f3leo crudo<\/b>, las mayores reservas reportadas del mundo y alrededor del 17 % del total mundial.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Esta extraordinaria cifra requiere cierto contexto, pues buena parte del petr\u00f3leo venezolano corresponde a crudo extrapesado concentrado en la Faja del Orinoco, cuya explotaci\u00f3n eficiente exige enormes cantidades de capital, tecnolog\u00eda especializada, infraestructura y acceso a los mercados internacionales. D\u00e9cadas de inversi\u00f3n insuficiente, p\u00e9rdida de capacidad productiva, sanciones y deterioro institucional de PDVSA han creado una notable contradicci\u00f3n: Venezuela posee una extraordinaria riqueza petrolera bajo tierra, pero enfrenta severas limitaciones para transformar esas reservas en producci\u00f3n sostenida, exportaciones e ingresos fiscales.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Es precisamente en este punto donde el debate sobre la dolarizaci\u00f3n adquiere una dimensi\u00f3n m\u00e1s interesante, porque el d\u00f3lar no es simplemente la moneda nacional de Estados Unidos, sino uno de los componentes centrales de la infraestructura del comercio y las finanzas internacionales. Su predominio en las transacciones financieras internacionales contin\u00faa siendo considerable y permanece profundamente arraigado en los mercados de materias primas. Las investigaciones de <b>Michael Devereux, Kang Shi y Juanyi Xu<\/b> han examinado c\u00f3mo el papel del d\u00f3lar como principal moneda de facturaci\u00f3n de los productos primarios genera efectos de red que refuerzan su posici\u00f3n internacional, y el petr\u00f3leo ha sido hist\u00f3ricamente uno de los ejemplos m\u00e1s claros de esta din\u00e1mica.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Conviene considerar, entonces, lo que una dolarizaci\u00f3n formal podr\u00eda significar en el contexto de una eventual reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica venezolana, sobre todo si el pa\u00eds busca las enormes cantidades de capital extranjero necesarias para rehabilitar su industria petrolera. Las cuentas gubernamentales, los dep\u00f3sitos bancarios, los pr\u00e9stamos, los salarios y los contratos comerciales pasar\u00edan progresivamente a denominarse en la misma moneda utilizada para fijar precios y liquidar buena parte del comercio petrolero mundial, mientras que los inversionistas extranjeros que ingresaran a Venezuela ya no tendr\u00edan que incorporar el mismo nivel de riesgo cambiario entre el bol\u00edvar y el d\u00f3lar en sus decisiones de inversi\u00f3n a largo plazo.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Desde la perspectiva de <b>Washington<\/b>, un esquema de esta naturaleza ofrecer\u00eda varias ventajas estrat\u00e9gicas, entre ellas reducir los incentivos de Venezuela para desarrollar mecanismos monetarios alternativos basados en el renminbi chino u otras monedas, facilitar la participaci\u00f3n de instituciones financieras estadounidenses y occidentales en la reconstrucci\u00f3n del pa\u00eds, disminuir el riesgo cambiario para los inversionistas extranjeros y fortalecer la vinculaci\u00f3n entre el sector petrolero venezolano y el sistema financiero internacional centrado en el d\u00f3lar. M\u00e1s importante a\u00fan, la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica de Venezuela tendr\u00eda lugar principalmente dentro de esa arquitectura financiera, en lugar de apoyarse en mecanismos alternativos promovidos por pa\u00edses interesados en reducir su dependencia del d\u00f3lar.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Nada de esto demuestra que Washington favorezca la dolarizaci\u00f3n porque pretenda controlar el petr\u00f3leo venezolano, y semejante conclusi\u00f3n ir\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de lo que permite establecer <b>la evidencia disponible<\/b>. Venezuela conservar\u00eda la propiedad de sus recursos naturales y la adopci\u00f3n de una moneda extranjera no implica una transferencia de soberan\u00eda sobre sus reservas petroleras. Sin embargo, la propiedad no constituye la \u00fanica fuente de influencia econ\u00f3mica, pues la moneda en la que se fija el precio del petr\u00f3leo, se financian las inversiones, se emite la deuda y se acumulan los ingresos puede moldear las relaciones econ\u00f3micas de una manera tan significativa como la <b>propia titularidad jur\u00eddica<\/b> de los recursos.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Tambi\u00e9n importan los bancos que procesan esas transacciones, los mercados de capitales que financian las inversiones y las instituciones jur\u00eddicas y financieras que las rodean, especialmente cuando la reconstrucci\u00f3n de una industria petrolera de la magnitud de la venezolana podr\u00eda requerir decenas de miles de millones de d\u00f3lares de inversi\u00f3n extranjera durante muchos a\u00f1os. La arquitectura monetaria puede parecer un concepto abstracto hasta que comienza a determinar las condiciones bajo las cuales entra el capital a un pa\u00eds, la moneda en la que los inversionistas esperan recuperar sus recursos y las instituciones financieras por las que circulan los ingresos procedentes de una de las mayores reservas petroleras del planeta.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Vista desde esta perspectiva, resulta dif\u00edcil ignorar las consecuencias geopol\u00edticas de una eventual dolarizaci\u00f3n, porque un pa\u00eds que posee aproximadamente 303.000 millones de barriles de reservas probadas de petr\u00f3leo estar\u00eda vinculando directamente su sistema monetario con Estados Unidos precisamente en el momento en que necesita enormes cantidades de inversi\u00f3n extranjera para rehabilitar su sector energ\u00e9tico. Independientemente de que se trate de una consecuencia buscada o no, semejante esquema reforzar\u00eda la posici\u00f3n del d\u00f3lar en el hemisferio occidental y vincular\u00eda m\u00e1s estrechamente la reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica venezolana con los mercados financieros estadounidenses y occidentales, al tiempo que reducir\u00eda el espacio disponible para mecanismos monetarios alternativos.<\/p>\n<p class=\"paragraph\"><b>China<\/b> inevitablemente forma parte de esta discusi\u00f3n, pues Pek\u00edn ha dedicado a\u00f1os a ampliar sus relaciones econ\u00f3micas con Am\u00e9rica Latina mediante el comercio, el financiamiento, la inversi\u00f3n en infraestructura y los acuerdos energ\u00e9ticos. Venezuela ha ocupado una posici\u00f3n particularmente importante dentro de esa estrategia debido a sus recursos petroleros y a su prolongado distanciamiento pol\u00edtico de Washington. Una dolarizaci\u00f3n exitosa no eliminar\u00eda la presencia comercial de China ni impedir\u00eda que sus empresas invirtieran en Venezuela, pero colocar\u00eda cualquier inversi\u00f3n china futura dentro de una econom\u00eda cuya moneda estar\u00eda sujeta a condiciones monetarias determinadas, en \u00faltima instancia, no en Caracas ni en Pek\u00edn, sino por la <b>Reserva Federal de Estados Unidos.<\/b><\/p>\n<p class=\"paragraph\">Para un pa\u00eds con la historia pol\u00edtica y econ\u00f3mica de Venezuela, esto representar\u00eda una notable disyuntiva entre credibilidad monetaria y autonom\u00eda en materia de pol\u00edtica econ\u00f3mica, particularmente porque la dolarizaci\u00f3n formalizar\u00eda un proceso que a\u00f1os de inestabilidad ya han impulsado de manera espont\u00e1nea. Cuando los hogares y las empresas prefieren cada vez m\u00e1s utilizar d\u00f3lares para ahorrar, fijar precios y realizar transacciones, la defensa de la soberan\u00eda monetaria se vuelve m\u00e1s dif\u00edcil de sostener en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, aunque una dolarizaci\u00f3n formal seguir\u00eda siendo una decisi\u00f3n institucional mucho m\u00e1s trascendental y dif\u00edcil de revertir.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Desde una perspectiva estrictamente monetaria, la propuesta de Hanke resulta comprensible, especialmente despu\u00e9s de a\u00f1os en los que Venezuela ha deteriorado repetidamente la confianza en su moneda nacional y ha experimentado los enormes costos econ\u00f3micos y sociales de la inestabilidad monetaria. La dolarizaci\u00f3n podr\u00eda aportar credibilidad y protecci\u00f3n frente a la monetizaci\u00f3n de los d\u00e9ficits fiscales, pero Venezuela renunciar\u00eda simult\u00e1neamente a una pol\u00edtica monetaria independiente, perder\u00eda el tipo de cambio como mecanismo de ajuste y aceptar\u00eda condiciones monetarias determinadas por la <b>Reserva Federal<\/b> de acuerdo con las necesidades de la econom\u00eda estadounidense y no con las de una econom\u00eda sudamericana altamente dependiente del petr\u00f3leo.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Dada la historia monetaria de Venezuela, ese podr\u00eda terminar siendo un precio razonable para alcanzar la estabilidad e incluso convertirse en una condici\u00f3n necesaria para una reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica m\u00e1s amplia, pero reducir el debate exclusivamente a la inflaci\u00f3n significar\u00eda pasar por alto la transformaci\u00f3n de mayor alcance impl\u00edcita en esta decisi\u00f3n. La dolarizaci\u00f3n no se limitar\u00eda a sustituir el bol\u00edvar por una moneda m\u00e1s cre\u00edble, sino que situar\u00eda al pa\u00eds con las mayores reservas probadas de petr\u00f3leo del mundo m\u00e1s firmemente dentro del sistema monetario y financiero construido alrededor del d\u00f3lar estadounidense, otorgando a esta decisi\u00f3n consecuencias que trascienden ampliamente los l\u00edmites tradicionales de la pol\u00edtica monetaria.<\/p>\n<p class=\"paragraph\"><b>Referencias:<\/b><\/p>\n<p class=\"paragraph\">Devereux, Michael B., Kang Shi y Juanyi Xu (2010). \u201cOil Currency and the Dollar Standard: A Simple Analytical Model of an International Trade Currency\u201d. Journal of Money, Credit and Banking, 42(4), 521\u2013550.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Edwards, Sebastian e Igal I. Magendzo (2003). \u201cA Currency of One\u2019s Own? An Empirical Investigation on Dollarization and Independent Currency Unions\u201d. NBER Working Paper No. 9514.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Edwards, Sebastian e Igal I. Magendzo (2006). \u201cStrict Dollarization and Economic Performance: An Empirical Investigation\u201d. Journal of Money, Credit and Banking, 38(1), 269\u2013282.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">International Monetary Fund. Estudios e informes sobre la dolarizaci\u00f3n, el sistema financiero y la evoluci\u00f3n macroecon\u00f3mica de Ecuador posteriores a la crisis de 1999-2000.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">U.S. Energy Information Administration (2024). Country Analysis Brief: Venezuela. U.S. Department of Energy.<\/p>\n<div class=\"c-detail__box \">\n<article class=\"c-detail__sumario \">\n<figure class=\"c-detail__sumario__thumb\" style=\"display: block;\">\n            <a href=\"#\" title=\"\">\n                <picture data-size=\"w:140,h:140\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.hoy.com.do\/files\/related_image\/uploads\/2026\/08\/21\/6a884bfc0b918.jpeg\" data-full-src=\"https:\/\/imagenes.hoy.com.do\/uploads\/2026\/08\/21\/6a884bfc0b918.jpeg\">\n                    <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"140\" height=\"140\" alt=\"La Geopol\u00edtica de la Inteligencia Artificial y la Rep\u00fablica Dominicana\" src=\"https:\/\/imagenes.hoy.com.do\/uploads\/2026\/08\/21\/6a884bfc0b918.jpeg\"\/>\n                <\/picture>\n            <\/a><br \/>\n        <\/figure>\n<\/article>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La dolarizaci\u00f3n vuelve a ocupar un lugar central en el debate econ\u00f3mico&hellip;\n","protected":false},"author":1,"featured_media":66133,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-66132","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-deporte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66132","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66132"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66132\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66133"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}