{"id":54560,"date":"2026-07-12T04:29:42","date_gmt":"2026-07-12T04:29:42","guid":{"rendered":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/2026\/07\/12\/por-que-los-bancos-centrales-necesitan-una-nueva-forma-de-entender-la-economia\/"},"modified":"2026-07-12T04:29:42","modified_gmt":"2026-07-12T04:29:42","slug":"por-que-los-bancos-centrales-necesitan-una-nueva-forma-de-entender-la-economia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/2026\/07\/12\/por-que-los-bancos-centrales-necesitan-una-nueva-forma-de-entender-la-economia\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 los bancos centrales necesitan una nueva forma de entender la econom\u00eda"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>                                                                                            <!-- --><\/p>\n<p class=\"paragraph\">Durante buena parte de los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os, los modelos de<b> Equilibrio General Din\u00e1mico Estoc\u00e1stico (DSGE, <\/b>por sus siglas en ingl\u00e9s) han constituido el paradigma dominante de la macroeconom\u00eda moderna. La Reserva Federal, el Banco Central Europeo y pr\u00e1cticamente todos los bancos centrales importantes del mundo los adoptaron porque ofrec\u00edan un marco anal\u00edtico elegante para estudiar la interacci\u00f3n entre inflaci\u00f3n, crecimiento y tasas de inter\u00e9s dentro de un sistema coherente que integraba las decisiones de hogares, empresas, gobiernos y autoridades monetarias. Durante mucho tiempo, estos modelos parecieron ofrecer una explicaci\u00f3n suficientemente s\u00f3lida del funcionamiento de la econom\u00eda y una gu\u00eda confiable para la conducci\u00f3n de la pol\u00edtica monetaria.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Sin embargo, las grandes crisis de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas han puesto de manifiesto que esa confianza era, cuando menos, excesiva. La crisis financiera mundial de 2008, el prolongado estancamiento de Jap\u00f3n, la pandemia de COVID-19 y el episodio inflacionario que le sigui\u00f3 demostraron que los modelos DSGE describen razonablemente bien una econom\u00eda que fluct\u00faa alrededor de un equilibrio estable, pero pierden buena parte de su capacidad explicativa cuando aparecen perturbaciones extraordinarias, tensiones financieras o cambios abruptos en las expectativas. Precisamente en los momentos en que los bancos centrales necesitan comprender mejor la econom\u00eda, los modelos sobre los cuales descansan muchas de sus decisiones ofrecen respuestas parciales o, en algunos casos, claramente equivocadas.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Las limitaciones comienzan en los propios fundamentos microecon\u00f3micos del modelo. En su formulaci\u00f3n tradicional, los DSGE suponen que hogares y empresas act\u00faan como agentes perfectamente racionales, disponen de toda la informaci\u00f3n relevante y toman decisiones \u00f3ptimas en cada momento. Estos supuestos simplifican enormemente el tratamiento matem\u00e1tico, pero representan una versi\u00f3n excesivamente estilizada del comportamiento econ\u00f3mico.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Hace ya varias d\u00e9cadas que la investigaci\u00f3n econ\u00f3mica comenz\u00f3 a desmontar esa visi\u00f3n. George Akerlof, en su c\u00e9lebre art\u00edculo The Market for \u201cLemons\u201d (1970), mostr\u00f3 que las asimetr\u00edas de informaci\u00f3n pueden impedir que los mercados funcionen eficientemente. Posteriormente, Joseph Stiglitz desarroll\u00f3 junto con Michael Spence una extensa literatura demostrando que la informaci\u00f3n imperfecta no constituye una excepci\u00f3n, sino una caracter\u00edstica permanente de las econom\u00edas modernas. M\u00e1s recientemente, Daniel Kahneman y Richard Thaler demostraron que las personas no toman decisiones siguiendo complejos ejercicios de optimizaci\u00f3n, sino que responden a sesgos cognitivos, emociones, incertidumbre y reglas pr\u00e1cticas de comportamiento.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Estos aportes transformaron profundamente la microeconom\u00eda contempor\u00e1nea, pero su incorporaci\u00f3n a los modelos DSGE ha sido limitada. Como se\u00f1al\u00f3 Joseph Stiglitz en su conocido art\u00edculo Where Modern Macroeconomics Went Wrong (2018), buena parte de la macroeconom\u00eda moderna continu\u00f3 construy\u00e9ndose sobre microfundamentos que ya hab\u00edan sido cuestionados por la propia teor\u00eda econ\u00f3mica, lo que termin\u00f3 debilitando la capacidad explicativa de los modelos precisamente cuando m\u00e1s se necesitaban.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Las limitaciones del enfoque DSGE se vuelven todav\u00eda m\u00e1s evidentes cuando se analiza el sistema financiero. Antes de la crisis de 2008, la mayor\u00eda de estos modelos trataba a los bancos como simples intermediarios, supon\u00eda que el cr\u00e9dito flu\u00eda sin mayores fricciones y asum\u00eda que el riesgo financiero permanec\u00eda suficientemente contenido como para no alterar la din\u00e1mica macroecon\u00f3mica. El colapso de Lehman Brothers demostr\u00f3 que esas simplificaciones dejaban fuera precisamente los mecanismos que terminaron desencadenando la mayor crisis econ\u00f3mica desde la Gran Depresi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Como argument\u00f3 Ricardo Caballero en Macroeconomics after the Crisis: Time to Deal with the Pretense-of-Knowledge Syndrome (2010), la profesi\u00f3n termin\u00f3 desarrollando modelos extraordinariamente sofisticados para analizar perturbaciones peque\u00f1as alrededor del equilibrio, pero sorprendentemente poco \u00fatiles para comprender crisis sist\u00e9micas. Los DSGE supon\u00edan estabilidad precisamente all\u00ed donde el sistema era m\u00e1s vulnerable.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Las crisis financieras no suelen comenzar porque la inflaci\u00f3n aumente unas d\u00e9cimas o porque el desempleo registre un ligero incremento. Normalmente se gestan durante a\u00f1os mediante la acumulaci\u00f3n de deuda, el aumento del apalancamiento, el deterioro de los balances, las burbujas en los precios de los activos y cambios graduales en la percepci\u00f3n del riesgo que, llegado cierto punto, se retroalimentan hasta desencadenar una crisis generalizada. Ninguno de estos procesos ocupa un lugar central dentro de los modelos DSGE tradicionales.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Los avances recientes apuntan en otra direcci\u00f3n. Tobias Adrian y Rui Duarte muestran que, cuando las vulnerabilidades financieras se incorporan expl\u00edcitamente a los modelos macroecon\u00f3micos, las recomendaciones de pol\u00edtica monetaria cambian de forma significativa. Bajo este enfoque, el banco central no deber\u00eda limitarse a reaccionar frente a la inflaci\u00f3n y el empleo, sino tambi\u00e9n frente al crecimiento del cr\u00e9dito, el nivel de apalancamiento, las primas por riesgo y la evoluci\u00f3n de los precios de los activos, variables que con frecuencia ofrecen se\u00f1ales tempranas de fragilidad financiera mucho antes de que aparezcan presiones inflacionarias.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Otra de las grandes debilidades de los modelos DSGE qued\u00f3 expuesta por la experiencia japonesa. Durante casi dos d\u00e9cadas, Jap\u00f3n mantuvo tasas de inter\u00e9s cercanas a cero mientras la inflaci\u00f3n permanec\u00eda persistentemente baja y el crecimiento econ\u00f3mico segu\u00eda siendo an\u00e9mico. Seg\u00fan la teor\u00eda convencional, una pol\u00edtica monetaria suficientemente expansiva deb\u00eda terminar estimulando la demanda agregada y devolviendo la econom\u00eda a su equilibrio. Sin embargo, eso nunca ocurri\u00f3.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Paul Krugman ya hab\u00eda advertido esta posibilidad en su influyente ensayo It\u2019s Baaack: Japan\u2019s Slump and the Return of the Liquidity Trap (1998), donde rescat\u00f3 un concepto que durante d\u00e9cadas hab\u00eda permanecido pr\u00e1cticamente olvidado: la trampa de liquidez. La experiencia japonesa demostraba que una econom\u00eda pod\u00eda permanecer atrapada durante largos per\u00edodos en un equilibrio de bajo crecimiento y baja inflaci\u00f3n, aun cuando las tasas de inter\u00e9s ya no pudieran reducirse m\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Tres a\u00f1os despu\u00e9s, Jess Benhabib, Stephanie Schmitt-Groh\u00e9 y Mart\u00edn Uribe ofrecieron la explicaci\u00f3n formal en The Perils of Taylor Rules (2001). Su trabajo mostr\u00f3 que, una vez incorporado el l\u00edmite inferior cercano a cero para las tasas de inter\u00e9s, los modelos monetarios est\u00e1ndar dejan de generar un \u00fanico equilibrio y pasan a admitir un segundo estado estacionario caracterizado por inflaci\u00f3n persistentemente baja, d\u00e9bil crecimiento y tasas de inter\u00e9s bloqueadas en el l\u00edmite inferior. La paradoja resulta notable: la misma regla de pol\u00edtica monetaria inspirada en John Taylor, dise\u00f1ada para estabilizar la inflaci\u00f3n, tambi\u00e9n genera las condiciones bajo las cuales la econom\u00eda puede quedar atrapada en una situaci\u00f3n de estancamiento permanente.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Lo m\u00e1s sorprendente es que este resultado permaneci\u00f3 pr\u00e1cticamente al margen del debate durante muchos a\u00f1os. En 2010, James Bullard, entonces presidente de la Reserva Federal de St. Louis, retom\u00f3 precisamente este argumento en Seven Faces of \u201cThe Peril\u201d, donde advirti\u00f3 que Estados Unidos pod\u00eda deslizarse hacia una situaci\u00f3n similar a la experimentada por Jap\u00f3n. La advertencia proven\u00eda de uno de los propios responsables de la pol\u00edtica monetaria estadounidense y utilizaba exactamente los mismos modelos DSGE para demostrar que exist\u00eda un segundo equilibrio al que la econom\u00eda pod\u00eda converger. A pesar de ello, la mayor parte de la profesi\u00f3n continu\u00f3 concentr\u00e1ndose en el equilibrio considerado \u201cnormal\u201d, prestando escasa atenci\u00f3n al escenario alternativo.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 ocurri\u00f3 esto? La respuesta tiene menos que ver con la teor\u00eda econ\u00f3mica que con la forma en que normalmente se resuelven estos modelos.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La inmensa mayor\u00eda de los DSGE utiliza aproximaciones lineales que analizan \u00fanicamente el comportamiento de la econom\u00eda alrededor del equilibrio deseado. Este procedimiento simplifica enormemente las ecuaciones y facilita las simulaciones, pero tambi\u00e9n elimina las relaciones no lineales que caracterizan los episodios de crisis. Como resultado, desaparecen del an\u00e1lisis los cambios abruptos de expectativas, los mecanismos de contagio, los equilibrios m\u00faltiples y los procesos acumulativos que convierten peque\u00f1as perturbaciones en crisis sist\u00e9micas.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Joseph Stiglitz ha insistido en que esta excesiva dependencia de la linealizaci\u00f3n termin\u00f3 generando una falsa sensaci\u00f3n de precisi\u00f3n matem\u00e1tica. Los modelos eran internamente consistentes, pero describ\u00edan una econom\u00eda mucho m\u00e1s estable que la observada en la realidad.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">A estas limitaciones se suma otra simplificaci\u00f3n igualmente importante: el supuesto del agente representativo. En lugar de modelar millones de hogares con diferentes niveles de ingreso, riqueza, endeudamiento y acceso al cr\u00e9dito, la mayor\u00eda de los modelos DSGE resume toda la econom\u00eda mediante un \u00fanico consumidor hipot\u00e9tico. Esta decisi\u00f3n facilita enormemente el an\u00e1lisis, pero elimina uno de los rasgos fundamentales de cualquier econom\u00eda moderna: la heterogeneidad.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Las decisiones de pol\u00edtica monetaria afectan de manera muy distinta a los diferentes grupos sociales. Un aumento de las tasas de inter\u00e9s tiene consecuencias muy diferentes para una familia altamente endeudada que para un jubilado cuyos ingresos provienen de activos financieros. Del mismo modo, la inflaci\u00f3n reduce mucho m\u00e1s el poder adquisitivo de los hogares de menores ingresos que el de aquellos con patrimonios diversificados. Ignorar estas diferencias impide evaluar adecuadamente los efectos distributivos de la pol\u00edtica monetaria y limita la comprensi\u00f3n del mecanismo mediante el cual las decisiones del banco central afectan el consumo, el ahorro y la inversi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Olivier Blanchard, en su ensayo On the Future of Macroeconomic Models (2018), sostiene que la macroeconom\u00eda no necesita abandonar los modelos DSGE, pero s\u00ed ampliar considerablemente su alcance incorporando heterogeneidad entre agentes, fricciones financieras, rigideces institucionales y una representaci\u00f3n mucho m\u00e1s realista de la econom\u00eda. En lugar de buscar un \u00fanico modelo capaz de responder todas las preguntas, Blanchard propone utilizar diferentes herramientas seg\u00fan el problema que enfrenten las autoridades monetarias.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Las expectativas constituyen otro aspecto donde los modelos tradicionales siguen mostrando importantes limitaciones. La hip\u00f3tesis de expectativas racionales supone que hogares y empresas comprenden correctamente el funcionamiento de la econom\u00eda y forman pron\u00f3sticos consistentes sobre el futuro. Sin embargo, la evidencia emp\u00edrica muestra que las expectativas evolucionan bajo la influencia de la incertidumbre pol\u00edtica, la informaci\u00f3n disponible, los medios de comunicaci\u00f3n, las redes sociales y las experiencias personales. La confianza deja de ser simplemente una consecuencia del ciclo econ\u00f3mico para convertirse en uno de sus principales determinantes.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La inflaci\u00f3n posterior a la pandemia volvi\u00f3 a demostrar que las perturbaciones contempor\u00e1neas dif\u00edcilmente pueden analizarse \u00fanicamente desde la demanda agregada. Las interrupciones de las cadenas globales de suministro, la escasez de mano de obra, el encarecimiento de la energ\u00eda, las tensiones geopol\u00edticas y la reorganizaci\u00f3n del comercio internacional desempe\u00f1aron un papel central en el aumento de los precios, mientras que los modelos convencionales ten\u00edan escasa capacidad para integrar simult\u00e1neamente todos estos factores.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Mirando hacia adelante, los desaf\u00edos ser\u00e1n todav\u00eda mayores. El cambio clim\u00e1tico, la inteligencia artificial, el envejecimiento demogr\u00e1fico, la fragmentaci\u00f3n geopol\u00edtica y los riesgos cibern\u00e9ticos modificar\u00e1n el comportamiento de la inflaci\u00f3n, la productividad y la estabilidad financiera de formas que dif\u00edcilmente podr\u00e1n analizarse utilizando exclusivamente los modelos DSGE tradicionales.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Nada de esto implica que estos modelos deban ser abandonados. Siguen siendo herramientas \u00fatiles para organizar el an\u00e1lisis econ\u00f3mico y garantizar consistencia entre las distintas variables macroecon\u00f3micas. Sin embargo, la experiencia acumulada durante los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os demuestra que dif\u00edcilmente podr\u00e1n seguir siendo el \u00fanico referente para la pol\u00edtica monetaria si contin\u00faan dejando fuera aspectos esenciales del funcionamiento de las econom\u00edas contempor\u00e1neas.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La macroeconom\u00eda necesita avanzar hacia modelos capaces de integrar los aportes de la econom\u00eda de la informaci\u00f3n, la econom\u00eda del comportamiento, las fricciones financieras, los modelos con agentes heterog\u00e9neos, las din\u00e1micas no lineales y los riesgos sist\u00e9micos. Solo as\u00ed los bancos centrales estar\u00e1n en mejores condiciones para evaluar las verdaderas condiciones monetarias de la econom\u00eda, anticipar vulnerabilidades antes de que desemboquen en nuevas crisis y dise\u00f1ar pol\u00edticas que respondan a un mundo considerablemente m\u00e1s complejo que el imaginado por los modelos DSGE de finales del siglo pasado.<\/p>\n<div class=\"c-detail__box \">\n<article class=\"c-detail__sumario \">\n<figure class=\"c-detail__sumario__thumb\" style=\"display: block;\">\n            <a href=\"#\" title=\"\">\n                <picture data-size=\"w:140,h:140\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.hoy.com.do\/files\/related_image\/files\/fp\/uploads\/2026\/02\/06\/6986adf0b428d.r_d.486-523.jpeg\" data-full-src=\"https:\/\/imagenes.hoy.com.do\/uploads\/2026\/02\/06\/6986adf0b428d.jpeg\">\n                    <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"140\" height=\"140\" alt=\"El alza en el precio del oro aument\u00f3 las recaudaciones.\" src=\"https:\/\/imagenes.hoy.com.do\/uploads\/2026\/02\/06\/6986adf0b428d.jpeg\"\/>\n                <\/picture>\n            <\/a><br \/>\n        <\/figure>\n<\/article>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Durante buena parte de los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os, los modelos de Equilibrio&hellip;\n","protected":false},"author":1,"featured_media":54561,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-54560","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-deporte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54560","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54560"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54560\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54561"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54560"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/acronoticias.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}