Redacción Internacional.– Tres semanas después del inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, crecen las presiones sobre Teherán para liberar la navegación en el estrecho de Ormuz, clave para el abastecimiento energético mundial.
Al mismo tiempo, Tel Aviv ha advertido que aumentará la intensidad de sus ataques contra la república islámica.
Durante este sábado continuaron los bombardeos en la región. Irán denunció un ataque contra el complejo nuclear de Natanz, aunque hasta el momento no se ha confirmado fuga de material radiactivo.
El Ministerio de Defensa británico también condenó los “peligrosos” ataques iraníes tras el lanzamiento de misiles contra la isla de Diego García, donde opera una base conjunta con Estados Unidos.
Ormuz en el centro del conflicto
Desde el inicio de la operación “Furia Épica”, el 28 de febrero, Estados Unidos ha atacado más de 8,000 objetivos militares, incluyendo 130 embarcaciones iraníes, según el jefe del Comando Central, Brad Cooper.
En paralelo, aumentan las presiones internacionales para que Irán garantice la libre navegación en el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20 % del crudo mundial.
Washington aseguró haber debilitado la capacidad iraní para interferir en esa ruta tras destruir un arsenal subterráneo con misiles antibuque.
Además, indicó que fueron neutralizadas instalaciones de inteligencia y radar utilizadas para monitorear el tránsito marítimo.
Más de veinte países, entre ellos Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón, respaldaron un llamado para que Irán reduzca la tensión, libere el paso en Ormuz y detenga ataques contra infraestructuras civiles.

Más ataques y posiciones enfrentadas
En el terreno, los ataques iraníes han impactado zonas civiles en Israel, incluyendo un parvulario en Rishon Lezion y un edificio en Safed.
Irán ha lanzado 365 misiles, de los cuales 270 fueron interceptados. El saldo deja 15 muertos en Israel y 4 en Cisjordania.
Por su parte, la ofensiva de Estados Unidos e Israel ha provocado al menos 1,300 muertos en Irán y más de 7,000 heridos, según autoridades iraníes.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que junto a Estados Unidos incrementarán los ataques la próxima semana. “No pararemos hasta cumplir todos los objetivos”, afirmó.
Entre estos objetivos figuran desmantelar el régimen iraní, destruir su capacidad de misiles y frenar su programa nuclear.
Sin embargo, el presidente Donald Trump planteó la posibilidad de reducir gradualmente la presencia militar estadounidense en la región, al considerar que están cerca de lograr sus metas.
Mientras tanto, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, condicionó el fin del conflicto al cese inmediato de las agresiones y a garantías de que no se repetirán.
- Irán, sostuvo, no inició la guerra y propone un mecanismo de seguridad regional que asegure la estabilidad sin intervención externa.






