Santo Domingo.— El experto en asuntos de Medio Oriente, Pedro Gago Clérigo, consideró que la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán no tiene, a su juicio, una salida diplomática viable y que su desenlace será esencialmente militar, debido a la naturaleza del régimen iraní, la complejidad geopolítica de la región y los intereses estratégicos de las potencias involucradas.
Durante una entrevista en el programa Propuesta de la Noche, producido por el periodista Manuel Jiménez y transmitido por Teleimpacto, canales 52 y 22, Gago Clérigo afirmó que el conflicto ha entrado en una fase de alta peligrosidad, con riesgos de expansión regional y repercusiones económicas y políticas que trascienden el Medio Oriente.
El analista explicó que el deterioro de las relaciones entre Irán e Israel tiene su origen en la caída del régimen del sha en 1979, cuando la revolución iraní puso fin a una etapa de cercanía con Occidente y dio paso a un sistema teocrático dirigido por los ayatolás.
Recordó que antes de esa ruptura, Irán se movía en la órbita occidental, con vínculos políticos, militares y de inteligencia con Israel y Estados Unidos. Sin embargo, el derrocamiento del sha y la llegada al poder del ayatolá Ruhollah Jomeini transformaron por completo el perfil del Estado iraní.
A juicio de Gago Clérigo, el problema de fondo no es solo político, sino también ideológico y religioso. Sostuvo que el régimen iraní se ha consolidado sobre una estructura de fanatismo religioso que, en su opinión, ha impedido cualquier posibilidad real de convivencia con Israel y con parte del mundo occidental.
El experto señaló que la actual crisis no puede analizarse de manera aislada, ya que Irán ocupa una posición clave en el tablero regional y mantiene influencia sobre actores armados que representan una amenaza directa para Israel, entre ellos Hezbolá en Líbano, Hamás en Gaza y los hutíes en Yemen.
En ese contexto, estimó que para Israel el conflicto no se limita a una confrontación puntual con Teherán, sino a la posibilidad de desmontar la fuente principal de apoyo político, financiero y militar de grupos hostiles a su existencia.
Gago Clérigo también advirtió sobre la dificultad de encontrar un mediador confiable en esta guerra. Señaló que ni Turquía ni Arabia Saudita, pese a su peso regional, aparecen en condiciones de servir como interlocutores eficaces, mientras otras potencias como Rusia y China actúan condicionadas por sus propios intereses estratégicos y energéticos.
Sobre Moscú, consideró que su respaldo a Irán tiene límites, y afirmó que Rusia históricamente ha demostrado ser un aliado coyuntural. Indicó además que, aunque puede perder influencia si cae el actual régimen iraní, también se beneficia del repunte de los precios del petróleo derivado del conflicto.
En cuanto a China, sostuvo que resulta una de las economías más expuestas, debido a su dependencia del crudo iraní, adquirido durante años en condiciones ventajosas por efecto de las sanciones internacionales.
Para el analista, la ausencia de una vía diplomática obedece a que cualquier tregua o acuerdo parcial solo daría tiempo al régimen iraní para rearmarse y recomponerse. En ese sentido, insistió en que la prolongación de la estructura de poder de los ayatolás no resolvería el problema de fondo, sino que lo aplazaría.
Gago Clérigo planteó que, en las actuales circunstancias, Occidente, encabezado por Estados Unidos e Israel, parece inclinado a llevar la ofensiva hasta sus últimas consecuencias, con el propósito de debilitar decisivamente a la Guardia Revolucionaria y precipitar una caída del régimen o una transición interna.
Aun así, reconoció que el escenario posterior no está claro. Admitió que no se observa una figura nítida dentro de Irán capaz de asumir el poder con una línea moderada y estabilizadora, aunque consideró que eventualmente podrían surgir sectores menos radicales desde la propia estructura del sistema.
Durante la entrevista, también hizo referencia a las consecuencias globales del conflicto, en especial sobre el mercado petrolero, la seguridad regional y los movimientos geopolíticos de las grandes potencias.
En su visión, esta guerra no solo redefine el equilibrio en Medio Oriente, sino que también repercute en economías y sociedades muy distantes, incluida la región del Caribe.
Pese a los riesgos de una confrontación prolongada, Gago Clérigo sostuvo que la lógica militar prevalecerá sobre cualquier intento de negociación.
A su entender, el actual momento no ofrece condiciones para una salida pactada, y el curso de los acontecimientos apunta a una resolución impuesta por la fuerza.
Con esa lectura, el experto dejó planteada una conclusión contundente: en la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, la diplomacia luce agotada y el desenlace, según su criterio, será militar..

