La confrontación directa entre Irán e Israel marca uno de los momentos más delicados en la historia reciente de Oriente Medio.
Tras décadas de enfrentamientos indirectos, acusaciones cruzadas y guerras por intermediarios, la actual escalada abre interrogantes sobre su origen, los actores implicados y las posibles consecuencias regionales y globales.
Aquí las claves para entender el conflicto.
1. ¿Cuándo y por qué comenzó la rivalidad?
Aunque hoy son enemigos declarados, no siempre fue así.
Irán fue el segundo país -después de Estados Unidos- en reconocer al Estado de Israel en 1960. Sin embargo, todo cambió en 1979 con la revolución islámica y la llegada al poder del régimen de los ayatolás.
Una mujer iraní sostiene la bandera nacional de Irán mientras camina sobre la bandera de Israel, en una fotografía de archivo. EFE/ Abedin Taherkenareh
Desde entonces, el discurso oficial iraní -bajo el liderazgo de Ali Jamenei- ha cuestionado la legitimidad del Estado israelí, mientras que Israel ha considerado a Irán como su principal amenaza estratégica en la región.
El conflicto se intensificó con el desarrollo del programa nuclear iraní y el enriquecimiento de uranio, que Israel interpreta como un riesgo existencial.
2. ¿Quiénes son los principales actores?
Irán
República islámica gobernada por un sistema híbrido entre liderazgo religioso y estructura republicana. El líder supremo concentra la máxima autoridad política, militar y religiosa.
Además del Gobierno formal, el actor clave es la Guardia Revolucionaria, especialmente su fuerza de élite encargada de operaciones exteriores.
Israel
Potencia militar regional con una estrategia clara: impedir que Irán adquiera capacidad nuclear militar y frenar su influencia en Siria, Líbano y Gaza.
El primer ministro Benjamín Netanyahu ha sido uno de los principales críticos del acuerdo nuclear con Teherán.
Actores indirectos
- Hezbolá (Líbano), aliado estratégico de Irán.
- Hamás, con respaldo político y militar de Teherán.
- Estados Unidos, aliado clave de Israel.
- Siria y otros actores regionales donde ambos países han chocado indirectamente.
Mahmud Ahmadineyad, quien fue presidente de Irán entre 2005 y 2013, hace la V de la victoria tras pronunciar un discurso, en una fotografía de archivo. EFE/ Nabil Mounzer
3. ¿Qué detonó la escalada actual?
Durante años, el enfrentamiento se libró en la sombra: ataques aéreos en Siria, sabotajes, asesinatos selectivos y ataques a infraestructuras.
Uno de los puntos de quiebre recientes fue el ataque al consulado iraní en Damasco en abril de 2024, en el que murieron altos mandos de la Guardia Revolucionaria.
Irán respondió con ataques con drones hacia territorio israelí, rompiendo un tabú: el enfrentamiento directo entre ambos Estados.
La actual fase incluye bombardeos, represalias regionales y una creciente implicación internacional.
4. ¿Qué está en juego?
El programa nuclear
Israel busca impedir que Irán alcance capacidad nuclear militar. Teherán sostiene que su programa es con fines civiles.
El equilibrio regional
Irán ha expandido su influencia en Líbano, Siria, Irak y Yemen. Israel intenta frenar esa expansión.
La estabilidad interna iraní
La muerte del líder supremo abre interrogantes sobre la sucesión y el equilibrio entre clero, fuerzas armadas y Guardianes de la Revolución.
Fotografía de archivo que muestra al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pronunciando un discurso ante el Congreso de EE.UU. en 2015. EFE/ Jim Lo Scalzo
5. Posibles escenarios
Continuidad del régimen iraní
El sistema cuenta con mecanismos de sucesión. Podría mantenerse con ajustes internos, incluso reforzando el poder militar.
Mayor militarización
Los Guardianes de la Revolución podrían asumir mayor control, consolidando un modelo más duro y menos clerical.
Expansión regional del conflicto
La participación más activa de Hezbolá o ataques a bases estadounidenses podrían escalar hacia una guerra regional.
Negociación forzada
La presión internacional podría empujar a una mesa de negociación, aunque en el corto plazo parece improbable.
6. ¿Puede convertirse en una guerra regional?
Sí. La extensión de operaciones hacia Líbano y la posible implicación directa de Estados Unidos elevan ese riesgo.
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha pedido una desescalada inmediata ante el aumento de víctimas civiles.
¿Qué impacto puede tener a nivel global?
- Aumento del precio del petróleo.
- Inestabilidad en mercados financieros.
- Tensiones diplomáticas entre potencias.
- Nuevas dinámicas en el tablero geopolítico de Oriente Medio.”.
Con información de EFE y RFI






