SANTO DOMINGO. – En un acto cargado de solemnidad y fervor patriótico, el presidente Luis Abinader, acompañado de la primera dama Raquel Arbaje y la vicepresidenta Raquel Peña, asistió al tradicional Tedeum en la Catedral Primada de América. La ceremonia religiosa, que conmemora el 182.º aniversario de la Independencia Nacional, se inició con los honores militares de estilo y la salva de 21 cañonazos correspondiente a la investidura del jefe de Estado.
Durante la homilía, el arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, lanzó un enérgico llamado a rescatar los valores fundacionales de la nación. El prelado advirtió que la sociedad dominicana enfrenta una «profunda crisis moral» que trasciende lo económico y lo político, manifestada en la pérdida de respeto a la autoridad y el debilitamiento del compromiso ético. En ese sentido, instó a fortalecer la educación integral desde la familia y las escuelas como el único camino para honrar el legado de Juan Pablo Duarte.
Monseñor Morel Diplán exhortó a todos los sectores —incluyendo a líderes políticos, empresarios y la propia Iglesia— a trabajar unidos por el bien común, dejando de lado las afiliaciones partidarias. «Es tiempo de que los hombres y mujeres de buena voluntad se unan para rescatar los valores que nos distinguen», expresó el obispo, subrayando que la construcción de un país justo requiere coherencia moral y una vivencia basada en la honestidad, la justicia y el amor a la patria.
Finalmente, el acto religioso sirvió como un espacio de reflexión sobre el sacrificio de los padres de la patria y las heroínas de la independencia. Citando la célebre frase de Duarte, “Vivir sin patria es lo mismo que vivir sin honor”, el prelado recordó que este principio sigue vigente como un llamado permanente a la responsabilidad histórica de quienes dirigen los destinos de la República Dominicana.






