EL NUEVO DIARIO, CHILE.- El embajador de República Dominicana en Chile, Juan Cohen Sander, planteó la necesidad de impulsar, con visión de Estado, la desalinización del agua de mar en el país, destacando el alto potencial que representa para una nación donde 16 de sus 32 provincias tienen costas.
Señaló que aprovechar la experiencia chilena, referente regional con más de 20 plantas desalinizadoras en operación, puede marcar un antes y un después en materia de seguridad hídrica, especialmente para uso urbano, agrícola y minero.
En ese contexto, Cohen sostuvo además que la evaluación de esta política pública es necesaria. Indicó que las alianzas público-privadas representan una alternativa viable tanto para el análisis como para la ejecución de proyectos de desalinización, según una nota informativa.
Una política de Estado con visión de futuro
Chile se ha consolidado como referente mundial en desalinización, siendo uno de los primeros países donde una gran ciudad depende del agua de mar para su abastecimiento.
En ese marco, el embajador Juan Cohen impulsó el webinar “Desalinización en Chile”, programado para el 25 de marzo, organizado por la Embajada de la República Dominicana en Chile, con la participación de los ingenieros expertos Damaris Orphanópoulos, Fernando Velásquez Figueroa y Alberto Kresse.
La actividad forma parte de una agenda de cooperación orientada a fortalecer capacidades técnicas en riego y sostenibilidad agrícola.
Asimismo, durante su intervención en la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo, en la presentación del proyecto “Fortalecimiento de Capacidades Técnico-Operativas en Temas de Riego y Sostenibilidad Agrícola”, en el marco de la VI Comisión Mixta de Cooperación Técnica y Científica Chile–República Dominicana 2025–2026, Juan Cohen reiteró la relevancia de capitalizar la trayectoria de Chile.
Oportunidades y desafíos de las plantas desalinizadoras
Las plantas desalinizadoras han contribuido a enfrentar la escasez de agua en países como Israel, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, así como en naciones con condiciones climáticas similares a Chile, entre ellas España y Australia.
No obstante, la experta Damaris Orphanópoulos advierte que su implementación requiere un análisis integral.
En primer lugar, se trata de la fuente hídrica de mayor costo, debido a los gastos de producción y transporte, especialmente cuando el recurso debe trasladarse hacia zonas alejadas del litoral, por lo cual su aplicación debe estar debidamente justificada.
En segundo término, es fundamental definir el destino del agua: en Chile, la minería ha sido el principal usuario, financieramente autónomo, mientras que, para consumo humano, el Estado ha debido asumir importantes subsidios de inversión y operación.
Existen desafíos regulatorios y ambientales, como la obtención de la concesión marítima y la gestión del impacto de la salmuera en los ecosistemas marinos, temas que actualmente forman parte del debate legislativo en el Congreso chileno, detalló la ingeniera Orphanópoulos.
La desalinización representa una alternativa real y estratégica para República Dominicana.
La experiencia chilena demuestra que, con planificación adecuada, un marco legal sólido y una visión de largo plazo, es posible convertir el mar en una fuente sostenible de desarrollo, concluyó el embajador Juan Cohen.






