NUEVA YORK – Tras casi siete años de espera, la justicia neoyorquina ha dictado un veredicto final. Un jurado del estado declaró culpable al dominicano Randy Santos por el asesinato a golpes de cuatro hombres sin hogar en el sector de Chinatown. Pese a los alegatos de esquizofrenia presentados por su defensa, el tribunal determinó que el acusado comprendía la gravedad de sus actos cuando desató la masacre con una barra de metal en 2019.
Los hechos ocurrieron antes del amanecer del 5 de octubre de 2019. Santos, quien también vivía en situación de calle, atacó a sus víctimas mientras dormían utilizando una barra de metal de 15 libras.
La defensa, liderada por la Sociedad de Asistencia Legal, intentó argumentar que Santos sufría de esquizofrenia no tratada y que escuchaba voces que le ordenaban «matar a 40 personas para salvarse».
Sin embargo, la Fiscalía del Distrito de Manhattan presentó pruebas contundentes, incluyendo una entrevista psiquiátrica grabada donde el acusado admitía que sus actos «no eran una buena acción» y expresaba temor a ser detenido por un «héroe» de la comunidad. Estos testimonios fueron clave para que el jurado deliberara en tan solo cuatro horas.
Sentencia y repercusiones
El caso de Randy Santos reabrió el debate sobre la seguridad de la población vulnerable en Nueva York y la efectividad de los sistemas de salud mental.
Veredicto: Culpable de asesinato en primer y segundo grado.
Sentencia: Se espera que sea condenado a cadena perpetua sin libertad condicional el próximo 16 de abril de 2026.






